Rebecca Daynes, la propietaria de Mabel, vivió un momento de auténtico pánico.
Tal y como recoge el medio People, esta joven residente en Brisbane (Australia) descubrió a una serpiente enrollada alrededor de su gato.
"Pensé que era una pequeña pitón"
El animal, que en realidad era una serpiente marrón del este —una especie venenosa vinculada a varias muertes, según el Australian Museum—, suponía un riesgo considerable.
Más tarde, explicó que en un primer momento no fue consciente del peligro real: "Lo vi pasar delante de la ventana y enseguida me fijé en que tenía una serpiente alrededor del cuello. Me quedé en shock y corrí a quitársela, pensando que probablemente era una pequeña pitón", relató a Newsweek.
Sin mordeduras
No fue hasta que envió una foto a su hijo cuando comprendió lo peligrosa que era la especie. Afortunadamente, la serpiente no llegó a morder al gato.
"Sabemos que el tiempo que nos queda será cuestión de meses más que de años, pero estamos muy agradecidos de poder seguir disfrutando de él un poco más", señaló su propietaria en relación con el cáncer terminal que padecía el animal.