La alerta llegó a Eve Bañuelos, directora de la asociación. Nueve cachorros en un estado de extrema delgadez yacían solos dentro de un coche abandonado.
Según las primeras informaciones, habrían pertenecido a una pareja sin hogar que, incapaz de atenderlos, los abandonó.
La situación era crítica: sin alimento y atrapados en un espacio reducido, apenas habrían resistido mucho más tiempo. Y, por si fuera poco, el refugio estaba completamente lleno.
Al principio, Eve dudó de si podrían intervenir, hasta que decidió lanzar un llamamiento urgente a su equipo y en redes sociales.
Una movilización solidaria ejemplar
"Hablamos con el equipo y acordamos ayudar a tantos cachorros como familias de acogida encontráramos", explica. Tras publicar un mensaje en Facebook, cinco familias respondieron casi de inmediato y se ofrecieron para acoger a parte de la camada.
Una vez a salvo, los nueve cachorros recibieron atención veterinaria urgente. Estaban tan delgados que se les marcaban las costillas y reaccionaban con miedo ante cualquier contacto humano.
Un cambio espectacular
Semanas después del rescate, la transformación era evidente. Con una alimentación adecuada y cuidados constantes, los cachorros han ganado peso y empiezan a confiar en sus cuidadores: "Parecen perros completamente distintos", celebra la directora.
Eve espera que su historia anime a más personas a implicarse, ya sea mediante la adopción, colaborando como voluntarios o apoyando con donaciones. "Si más gente ayudara a los refugios, el impacto sería enorme. Estos cachorros no tendrían que volver a preocuparse por encontrar un hogar."