Hay despedidas donde las palabras se quedan cortas. Solo duelen. Solo se sienten. Así lo ha dejado ver Angy Fernández tras anunciar la muerte de Noel, su perro y compañero inseparable durante 16 años.
Una vida entera compartida con su perro salchicha que ahora se convierte en recuerdos, imágenes y un amor que no entiende de finales.
El adiós de Angy a su perro de 16 años
"16 años juntos. Qué suerte habernos tenido. Te querré siempre, mi Noel", escribió la artista junto a un carrusel de fotografías que resumen toda una historia: desde sus primeros días juntos hasta esa conexión única que solo pueden comprender quienes han amado a un perro.
Las imágenes, cuya ternura y alegría traspasan la pantalla, contrastan con el vacío que deja su ausencia. Noel no era solo un perro: era refugio, compañía... era familia:
La publicación no tardó en llenarse de mensajes de apoyo: "Lo siento muchísimo. Bubu y yo os mandamos todo nuestro amor"; "Un abrazo inmenso"; "Ha tenido a la mejor mamá del mundo".
Amigos, compañeros y seguidores se volcaron con palabras cargadas de empatía, compartiendo también sus propias pérdidas. Porque cuando se va un animal así, no se va solo un perro: se va una parte de tu vida.
Y aunque ahora todo pese, queda lo más importante: esos 16 años de amor incondicional que, como ella misma ha dejado entrever, seguirán vivos para siempre.