2024 no fue un buen año para Valencia. El 22 de febrero de ese año un devastador incendio arrasó un bloque de viviendas, cobrándose la vida de diez personas y reduciendo a cenizas los hogares de cientos de familias. Meses después, a finales de octubre todo el país se encogía ante la tragedia de la DANA en Valencia.
En el incendio del bloque de edificios también murieron al menos 48 perros y 36 gatos atrapados en sus casas. El fuego devoró en tan solo una hora las 138 viviendas de las que no pudo escapar todo el mundo.
48 perros y 36 gatos muertos, las víctimas olvidadas
Un año después del suceso, el dolor y la indignación persisten, mientras los animales siguen siendo los grandes olvidados en los datos oficiales. Perros y gatos, y otras mascotas, también estaban en el interior de varios de esos hogares, animales que casi ni se mencionaron en la mayoría de medios de comunicación.
En su momento se hablaron de 48 perros y 36 gatos muertos, cifra que se conoce más a través de las redes sociales.
Muchas personas estaban fuera de casa cuando se produjo el incendio, por lo que esos perros y gatos estaban esperándoles en sus hogares, como cada día.
Iris era una de esas vecinas. En cuanto supo del fuego, salió corriendo del trabajo con la intención de entrar en su casa y sacar a su querida gata de allí. Pero las llamas avanzaron demasiado rápido y los bomberos ya no le dejaron entrar al edificio.
"Dentro estaba mi gata. Con el aire se ha quemado todo y había mucha gente como yo que hemos perdido animales y que no hemos podido salvar nada", decía Iris muy afectada en declaraciones a Telecinco.
Otros testimonios hablaron de un chico que, mientras todos bajaban las escaleras para salir y cuando ya había mucho humo, el chico subía. "Dijo que iba a por sus gatas. No dejo de pensar si ha podido salir con ellas", comentaba una usuaria en Instagram.
A gritos pensando en su perro
"Un señor en la tele contó que a un chico le dio un ataque porque su perro se quemaba y tuvieron que atenderlo. Estaba a gritos pensando en su perro". Una tragedia que pone sobre la mesa la muerte de los animales residentes en el complejo.
Como señalaba entonces Pacma a través de sus redes sociales, "los animales son siempre las víctimas olvidadas en los datos que se facilitan por las autoridades en las grandes tragedias. Forman parte de nuestras familias, y el dolor por sus pérdidas es inconmensurable".
Solidaridad y unión por los animales
Aunque muchas personas pudieron sacar a tiempo a sus animales de casa, también se vieron afectados por el humo y las llamas. Y la solidaridad apareció de inmediato. Hospital Clínico Veterinario, Hospital Veterinari Torrent o Aúna Hospital Veterinario fueron algunos de los que anunciaron atender a esos perros, gatos y otras mascotas a coste cero.
Por su parte el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, hizo mención los animales de compañía: "Nos hemos coordinado con la protectora de animales para cuidar a cualquier animal que necesitase ayuda".
Donación de comida para los animales
También la tienda para mascotas Miscota echó una pata con la donación de 3.000 kg de alimentación para los animales de las familias perjudicadas.
En la misma línea, Wild Balance, especialistas en nutrición animal, puso a disposición su alimentación "de forma gratuita para aquellas mascotas afectadas por esta tragedia".
La alarma antiincendios del edificio ni siquiera sonó. La gente se vio actuando como pudo. La impotencia de quienes no consiguieron hacer nada por sus queridos perros, gatos y otros animales, la impotencia de pensar el miedo que pasaron, debe ser desoladora.
Un año después, sigue sin haber consuelo para este dolor. Nuestro más sentido pésame. Ellos os esperan al otro lado del arcoíris 🖤.