Mientras paseaban, descubrieron tres gatitos abandonados.
Al buscar por los alrededores, no encontraron rastro de su madre.
La verdad al descubierto
Los senderistas no dudaron ni un segundo en prestarles ayuda. Los llevaron a una clínica veterinaria para que recibieran atención.
Los veterinarios contactaron de inmediato con el Centro de Rehabilitación de Rapaces y Fauna Salvaje, que se hizo cargo de las dos hembras y del pequeño macho.
6 meses de rehabilitación
Para limitar al máximo las interacciones humanas, los especialistas los llevaron a un entorno con vegetación y refugios, y los vigilaron a distancia mediante cámaras detectoras de movimiento.
Desde entonces, los gatitos monteses se han ido alimentando de roedores.
El pasado 15 de diciembre, tras seis meses de rehabilitación, los gatitos fueron liberados en su hábitat natural. Ahora son completamente independientes y podrán contribuir a preservar una especie salvaje amenazada.