Mientras seguía a su perro hasta la valla del parque, un hombre hizo un descubrimiento conmovedor.
Aferrada con todas sus fuerzas a la malla metálica, una cría de murciélago de solo siete semanas luchaba por sobrevivir.
Unas heridas reveladoras
El hombre contactó de inmediato con la asociación Bat Conservation & Rescue QLD y esperó pacientemente a que llegara el equipo de rescate.
"Piglet estaba muy delgado y tenía numerosos pequeños agujeros en las alas", explica Rebecca Appleton, miembro de la asociación.
Según los expertos, la cría probablemente estuvo vagando sola durante varios días. A esa edad, un murciélago normalmente sigue siendo totalmente dependiente de su madre y no se desteta hasta la quinta semana, más o menos.
Un homenaje inesperado
Conmovidos por el gesto del paseante y el instinto de su perro, los rescatistas decidieron bautizar al pequeño murciélago como Piglet, en honor al dúo que lo salvó.
Hoy en día, el pequeño Piglet está en buenas manos.
Se ha adaptado rápidamente a su "mamá de sustitución" humana y recupera fuerzas cada día.
Por el momento, deberá permanecer en el centro de cuidados hasta febrero o marzo. En cuanto sea capaz de volar y alimentarse solo, será liberado en la naturaleza junto con otros huérfanos de su especie.