La presidenta de la fundación Refugio Mundo Felino viajaba con una voluntaria cuando detectaron una forma oscura en mitad del asfalto.
Desde el coche no lograron identificar qué era —creyeron incluso que se trataba de un montón de trapos—, pero decidieron detenerse para comprobarlo.
¡Está vivo!
Al acercarse, descubrieron que se trataba de un gatito que yacía inmóvil en medio de la calzada.
Cuando se quisieron dar cuenta, el animal abrió los ojos y comenzó a ronronear. No tenía miedo de las personas y ya de camino al veterinario empezó a amasar la manta en la que la habían envuelto.
Aparentemente, la felina carey estaba cuidada, lo que no les impidió llevarla a la clínica para un examen médico.
Un milagro
Los voluntarios de la Fundación Refugio Mundo Felino no ocultaron su asombro ante el hecho de que la gata hubiera sobrevivido.
El miedo la mantuvo paralizada y le impidió huir de la calzada. Allí permaneció, indefensa, hasta que fue encontrada por las voluntarias. No obstante, su lucha no terminó ahí. La gata presentaba daños en la base del hueso femoral y una herida en el muslo.
Para poder salvarle la pata, necesitaba una operación adicional. Si la intervención no se realizaba a tiempo, quedaría discapacitada de por vida, lo que reduciría drásticamente sus posibilidades de adopción.
Como la fundación no disponía de recursos suficientes para asumir el coste del tratamiento, se puso en marcha una recaudación de fondos a través de un portal polaco.

Afortunadamente, gracias a la generosidad de la gente, la fundación recaudó en 2022 la cantidad requerida para poder hacer frente a los gastos veterinarios.
