Tony disfrutaba tranquilamente de un paseo por el jardín cubierto de nieve cuando su humana, Stacey, se llevó de repente el susto de su vida.
Unas manchas rojas sobre la nieve la pusieron enseguida en alerta...
Un jardín nevado
Stacey observaba a su gato disfrutando de la nieve y, como la escena le parecía especialmente adorable, decidió grabarlo.
El contraste con la blancura de la nieve era evidente. La reacción de Stacey fue inmediata: "¡Dios mío, te vas al veterinario ahora mismo!".
Una consulta de urgencia
Aunque sabía que una consulta de urgencia le podría salir hasta por 1.000 dólares, Stacey no dudó ni un segundo. Sin embargo, antes de salir de casa, tuvo una corazonada y decidió hacer una foto para enviársela primero al veterinario.
Fue entonces cuando descubrió que la mancha rosa había desaparecido.
Por suerte, no había nada de qué preocuparse. Tony estaba perfectamente.
En los comentarios, muchos usuarios expresaron su alivio: "¡Qué casualidad!", señala un usuario. "Ese ‘te vas al veterinario’ fue de lo más oportuno", añade otra internauta.