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Un perro de la calle es adoptado y entrenado para cuidar de niños enfermos

Zenit
© Twitter - @CATanisoci

El centro hospitalario madrileño ha puesto en marcha una terapia asistida con perros que reduce el dolor y la ansiedad de los niños que se encuentran ingresados en la UCI. Los resultados de sus 'intervenciones' son francamente positivos.

Por Jose Manuel Cano Publicado el 21 mar. 2019

Zenit, el perro enfermero del hospital 12 de Octubre

Zenit es un Golden Retriever que tiene ahora seis años. Se trata de un perro rescatado en la calle, adoptado y posteriormente entrenado para hacer feliz a los demás. Así de sencillo. La misión de Zenit en el mundo es intentar mejorar la recuperación de los niños que se encuentran ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital 12 de Octubre. Ahí es nada. 

La labor de Zenit se enmarca en un proyecto llamado 'Huellas de Colores', un plan que se ha desarrollado entre los meses de enero y febrero de 2019 y que demuestra que la interacción con un perro reduce el dolor de los pacientes del hospital infantil, unos niños cuya edad media se sitúa en los 14 años. Este perro ha visitado a 15 pequeños ingresados en más de 20 ocasiones. Durante sus encuentros, que se alargaban alrededor de 45 minutos cada uno, Zenit jugaba e interactuaba con sus 'pacientes'. Los chicos le acariciaban y socializaban con este particular 'enfermero' y lo cierto es que solo puede decirse que su calidad de vida ha mejorado.

Zenit realizó un total de 23 'intervenciones' con estos 15 pacientes de entre 3 y 18 años. Sus cuadros médicos eran muy variados: oncológicos, de cirugía cardíaca, con parálisis cerebral. Los expertos aseguran que existió una mejoría en su estado de ánimo y también en su salud. Los resultados evidencian un 'antes' y un 'después' de la intervención de Zenit. Se habla de diferencias muy significativas en positivo: los jóvenes presentaron una disminución del dolor de hasta tres puntos en la escala y una reducción del nivel de ansiedad. 

Un perro que desprende felicidad

Este proyecto pionero consiste en realizar 'intervenciones caninas' semanales asistidas con pacientes pediátricos con el objetivo de humanizar el ambiente hospitalario y enriquecer la vida emocional de los enfermos y sus familias. Los niños elegidos son pacientes "en estado vulnerable", según ha indicado el responsable de la UCI pediátrica, Juan Ignacio Sánchez, que ha destacado la importancia de la implantación de este tipo de terapias.

"El fundamento en el que se basa el programa es en esa propiedad que tienen los animales de enriquecer la vida física y emocional de los pacientes, sobre todo cuando están en estado vulnerable. Esa característica nos ayuda a disminuir la ansiedad y el miedo de los niños cuando están ingresados", ha comentado Sánchez.

Zenit ha acudido a esta unidad de cuidados intensivos las tardes de los miércoles de las primeras semanas del año. Su único objetivo era jugar e interactuar con los niños. Y la mejoría ha sido de lo más llamativa, sobre todo en sus niveles de ansiedad. En este sentido, el jefe de la UCI recuerda que existen actividades que curan "tanto o más" que la medicina clásica y que este proyecto se encuadra dentro de los de "soporte emocional" que tienen lugar en los hospitales.

Hay que señalar que en este proyecto también han intervenido de manera conjunta médicos, psicólogos y psicoterapeutas animales, pero el papel destacado ha sido el de los perros

Del mismo modo, Zenit también ha traído bienestar a las familias de los enfermos y al propio personal sanitario: "El ambiente de trabajo cambiaba en la unidad. Tanto los médicos como los padres deseábamos que llegara porque nos relajaba a todos", ha asegurado Sánchez. El responsable de la UCI pediátrica ha destacado que el contacto con el perro permite "'hogarizar' el hospital" y "romper con la rutina", hacer que sea un lugar menos hostil.

Las familias, muy agradecidas

La mejoría de los pacientes ha sido confirmada incluso por sus propios familiares. María Eugenia, madre de Mario, un niño que está ingresado desde principios de marzo, lo confirma. "A Mario le gustan muchos los perros y Zenit es encantador, conecta con ellos en seguida. Es una experiencia muy bonita, les alegra mucho... Mario está ahora de bajón porque lleva muchos días hospitalizado y cuando le dijeron que iba a venir el perro, fue muy bien. Creo que es muy buena terapia", comentó en los micrófonos de la Cadena SER.

Estos resultados tan positivos se dieron a conocer el martes 19 de marzo en el mismo hospital 12 de Octubre, donde la 'estrella invitada' fue el propio Zenit, que se reunió con sus niños preferidos en un reencuentro de lo más emotivo. Todos deseaban volver a ver su amigo canino, ese perro que les ha devuelto la esperanza y que volverá al trabajo en abril con la única misión de frenar el miedo, la ansiedad y el dolor. 

'Huellas de colores'

'Huellas de colores' es un inicitativa conjunta del Hospital 12 de Octubre con la Cátedra Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos y la Asociación Psicoanimal. Tras un par de meses de prueba a comienzos de 2019, se espera volver a trabajar a partir del mes de abril durante otros tres meses más, aunque para ello se busca financiación para que pueda convertirse en una terapia continua y estable.

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El trabajo de Zenit con sus pacientes ha dado unos resultados esperanzadores ya que reduce la ansiedad y el dolor.©Twitter - @CATanisoci

"El 12 de Octubre nos ha abierto la puerta más mimada de un hospital, la de su UCI pediátrica. Espero que podamos continuar. Todo esto tiene un coste, pero el objetivo es demostrar que lleva un trabajo detrás muy riguroso a nivel humano y profesional" y que da sus frutos, ha subrayado la responsable de la Cátedra Animal y Sociedad, Nuria Máximo.

Rocío Fernández, psicóloga de 'Huellas de Colores, también ha mostrado su fe ciega en el proyecto. A los perros "les encanta estar con los niños, disfrutan jugando con ellos". En este sentido, la experta en psicología asegura que el programa no distingue entre razas de perros. "Son perros adoptados, creemos en perros que están viviendo una segunda oportunidad y no creemos en razas específicas. Tenemos perros con discapacidad, como Zenit, que tiene displasia en la cadera, y en que las cualidades del perro, y no las razas, son las que nos demuestran su trabajo", explica.

Por el momento, Zenit ha acudido solo al hospital, pero no es el único perro entrenado y preparado para intervenir. Senna, una perra mestiza, está esperando su oportunidad para hacer felices a los chicos enfermos. Tanto Zenit como Senna son perros especiales a los que se les asocian unas habilidades innatas de acercamiento social. "Gestionan el estrés de la forma adecuada, les encantan los niños. El nexo común de los pacientes y los perros es que les gusta jugar. Tanto los niños como las familias y el entorno hospitalario nos han acogido extraordinariamente", agrega Rocío, psicoterapeuta animal de 'Huellas de Colores'.