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ESPECIAL OLA DE CALOR

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Aquí tienes 8 razones para adoptar un gato. ¿Cuáles son las tuyas?

gato adoptado foto advice
© Shutterstock

Seguramente si has llegado hasta aquí es que tienes ya algunas ideas que justifican una de las mejores decisiones que tomarás en tu vida. Pero puede que todavía te falte un último empujón, un puñado de argumentos más que esgrimir cuando tu abuela del pueblo te pregunte por qué lo hiciste. Por qué adoptaste un minino. Fijo que tienes una lista mental de todos los inmensos beneficios que te reportará (y a él también, por supuesto). Por si no habías reparado en los siguientes, aquí te damos unas cuantas razones. No son ni mejores ni peores que las tuyas, son las nuestras. Y si las añades a las que ya tengas, cuando acabes de leer solo tienes que salir pitando al refugio de animales más cercano.

Por Ismael G. Cabral

Por solidaridad

En 2017 fueron recogidos 33.378 gatos por las sociedades protectoras en España. Es una cifra del estudio anual que presenta la Fundación Affinity. Y si el número te parece elevado, te diremos para mayor desgracia que la cifra no ha experimentado una gran variación en los últimos años. El estancamiento del número de animales que son rescatados de la calle habla de un gravísimo problema que padecemos y que está lejos de remitir. Y, sí, la cifra de gatos siempre es ostensiblemente inferior a la de perros recogidos (102.234 en 2017) pero esto obedece a varias razones. Hay gatos que viven en colonias y que no son recogidos, la sensibilidad general es más elevada hacia los perros que hacia los gatos (ese clásico y erróneo argumento de “un gato puede sobrevivir más o menos bien en la calle”) y el abandono directo influye más en los canes que en los felinos.

Por que son ordenados

A los gatos les encanta las rutinas y la ansiedad no va con ellos. Un gato no destrozará nada y tenderá a hacer lo mismo cada día a la misma hora.

Por que se adaptan a los espacios

No necesitan un espacio grande, y pueden acomodarse en los lugares más insospechados de tu casa, ya sea en altura o a ras de suelo. Buscará sus rincones en los que pasará largas horas sin que notes su presencia. Porque, efectivamente, los gatos son animales muy silenciosos.

Por que pueden quedarse solos (más tiempo que un perro)

No se trata de que te vayas a Cancún de vacaciones y dejes al minimo solo. Eso no podrás hacerlo sin buscarle un lugar en lo que pasar esos días en los que tú no estas. Pero, ¿un fin de semana? ¡Sin problema! No tendrás que preocuparte de donde dejarlo. Porque el mejor sitio para él será su casa. O sea, la tuya. Si un familiar puede visitarle, mejor. Pero, con comida y agua, no le pasará nada un par de días.

Por que son excelentes compañeros de los niños

Sí, sí, ya sabemos que los perros por supuesto también pueden serlo. En todo caso la relación del pequeño con el gato será diferente, una “amistad” más basada en el respeto mutuo. La llegada de un gato adoptado enseñará al niño valores como la solidaridad (por la adopción) y podrá iniciarse más fácilmente que con un perro en el cuidado de animales, al tener que preocuparse mayormente por proporcionarle comida y agua y cepillarlo, evitando el trámite de tener que sacarlo a la calle.

Por que son ágiles

Quizás te estés preguntando por qué esto es una ventaja. Te aseguramos que pasarás horas embobada -o embobado- viendo a tu gato hacer sus monerías. La agilidad y la autosuficiencia de estos animales es pasmosa y la mantienen hasta bien entrada la vejez.

Por que son beneficiosos para la salud

De acuerdo, esta afirmación a lo mejor te suena más discutible. Pero son muchos los estudios que demuestran que convivir con un gato es bueno para la salud de los humanos. Dicen que su compañía aumenta nuestra autoestima, mejora nuestro estado de ánimo (especialmente en esos días en los que no tenemos ganas de levantarnos), previene alergias en los niños y... bueno, incluso encontrarás argumentos que defienden que previenen nuestro riesgo de infarto. ¡Quién sabe!

Por que sí, pueden convivir con perros

Es hora de acabar ya con uno de los mayores mitos de los gatos y que más en su contra ha ido siempre. Un gato puede convivir perfectamente con un perro. Más que nada porque en un 80% de los casos lo ignorará, y en el 20% restante compartirá ciertos juegos. Basta con acostumbrar a cada uno a la presencia del otro y listo.