Los gatos poseen una memoria compleja, hecha de imágenes, olores, sonidos y rutinas. Una ausencia de unos días, o incluso de varios meses, no basta para borrar el vínculo con su familia.
"Los gatos son únicos", explica Jane Davidson, enfermera veterinaria diplomada en Inglaterra, entrevistada por Newsweek.
"Algunas de sus capacidades de memoria recuerdan a las de los perros, pero con diferencias notables. Su memoria está íntimamente ligada al entorno: el espacio físico, los olores, los sonidos y los hábitos cotidianos.", señala la experta.
Los gatos recuerdan mucho más de lo que pensamos
Un estudio realizado por el Center on Autobiographical Memory Research de la universidad de Aarhus, en Dinamarca, respalda estas observaciones.
Estos recuerdos podían resurgir cuando un elemento familiar —un lugar, un olor— actuaba como desencadenante, de manera similar a los humanos.
Un debate en redes
De esta idea se hace ahora eco en las redes sociales. El pasado 28 de diciembre, un vídeo publicado en la cuenta de Instagram @oreoandpumpkinspice, dedicada a dos gatos rescatados, se volvió viral, superando los 9 millones de visualizaciones.
En la publicación se puede leer: "tres meses de convivencia bastan para grabar a un humano en el corazón de un gato, para toda la vida".
Jane Davidson comparte esta opinión. Según ella, los gatos no olvidan a sus antiguos propietarios.
"Su recuerdo no se basa únicamente en el apego emocional tal y como lo concebimos, sino también en la sensación de seguridad física: un lugar seguro para dormir, comer y jugar. El humano forma parte integral de este marco tranquilizador", añade.
¿Mi gato puede llegar a olvidarse de mí?
¿Eres de los/las que les da remordimiento dejar solo a su gato un par de días? La experta tiene buenas noticias: los gatos no nos olvidan, si bien pueden manifestar cierto malestar, a veces confundido con indiferencia.
Davidson insiste en la importancia de leer el lenguaje corporal del gato durante estos períodos. Entre las señales más frecuentes, se incluyen:
- Cambios de rutina (menos apetito, menos juego, negativa a salir a la calle), generalmente temporales.
- Búsqueda de lugares impregnados del olor del propietario, como la cama o la ropa.
En gatos más ansiosos, pueden aparecer comportamientos más marcados:
- Maullidos más frecuentes o marcaje urinario o fecal.
- Arañazos excesivos para depositar su olor.
- Agresividad inusual hacia otros animales o humanos (menos frecuente).
Iryna Smyrnova observa que algunos gatos también muestran una tendencia a esconderse más, dormir más de lo habitual, o al contrario, no separarse de las personas con las que convive.
¿Y tu gato? ¿Se "enfurruña" cuando te ausentas de casa?