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¿Tienen memoria los gatos?

La memoria que tienen los gatos advice © Shutterstock

Los felinos son unos animales maravillosos, imponentes e increíblemente inteligentes y astutos, pero a pesar de ello, nos cuesta bastante aprender a entenderlos, descubrir cómo piensan y por qué hacen las cosas. Aunque lo que sí que está claro es que los gatos tienen memoria, ya que son capaces de recordar dónde guardamos su premio favorito o cómo tiene que hacer para llegar al juguete que más les gusta o por dónde vamos a venir y cuándo. 

Por Rodríguez Yanira

Conociendo a los gatos

Tanto si tienes como si has tenido un gato alguna vez en tu vida, te habrás dado cuenta de que son completamente diferentes a los perros, tanto en carácter como en comportamiento. 

Su comportamiento se basa completamente en la observación, siempre están mirando qué hacemos o cómo lo hacemos. Observan todo su ambiente y los alrededores, tanto lo que sucede dentro de su hogar como lo que sucede fuera del mismo.

Con esta conducta los gatos lo aprenden todo, observan detenidamente los movimientos que suceden para poder analizarlos meticulosamente y si es necesario poder repetirlos o estar preparados para cualquier acontecimiento, saltar a la caza de un bichito o salir huyendo si fuera necesario.

Mediante este proceso los mininos van almacenando toda la información que pueden en sus cabecitas para decidir cómo actuar o reaccionar antes las situaciones. O simplemente aprenden cómo se hacen las cosas y poder repetirlas ellos mismos en un futuro, demostrando que los gatos tienen memoria y capacidad de almacenamiento. 

¿Cómo funciona la mente de los gatos?

Tras horas de observación y aprendizaje secundario, los gatos tienen que almacenar sus recuerdos de alguna forma en su cabeza pero, ¿cómo lo hacen?  

Los gatos tienen el mismo tipo de estructura cerebral que los demás mamíferos, está separado en lóbulos (frontal, temporal, occipital y parietal) y al igual que el nuestro recibe información de los cinco sentidos (oído, vista, olfato, gusto y tacto), esta información se transmite por el sistema nervioso de extremidades a cerebro, pasando por la médula y llegando a neuronas. 

Para almacenar esta información nos basamos en la Teoría de combinación neuronal. Esta viene a explicar que la información que los felinos obtienen se va almacenando parte a parte en las neuronas. Y a medida que las combinaciones neuronales en uso van variando, el gato accede a una información o a otra, recordando diferentes cosas. 

¿Qué tipo de memoria tienen los gatos?

Queda claro que los gatos tienen memoria pero, ¿qué tipo de memoria tienen? Hemos podido comprobar que los gatos deben pasarse horas observando y que muchos de sus comportamientos vienen heredados de sus mamis gatunas. 

Un gato necesita de horas de observación e intentos reiterados para poder perfeccionar muchas de sus acciones, a base de pasarse mucho tiempo viendo como sus madres gatunas hacen cosas aunque no suelen lograr hacerlo bien a la primera. 

Los gatos tienen una memoria que es capaz de retener la información unas dieciséis horas. Con esta conducta crea una relación afectiva con los humanos duradera en el tiempo. Eso sí, también les sirve para hacer escapadas gatunas recordando gracias a los conjuntos neuronales, dónde tienen que volver. 

Por tanto, se puede confirmar que los gatos tienen memoria a largo plazo. 

¿Cómo afecta el envejecimiento a la memoria de los gatos?

Ahora que sabemos que los gatos tienen memoria y que su cerebro se parece tanto al humano, somos más conscientes de nuestras similitudes, esto nos lleva a creer que a medida que ellos envejecen, también lo hace su cerebro acompañado de un deterioro progresivo. 

Los gatos cuando son jóvenes tienen una buena memoria, pero esta se ve afectada a medida que el gato se va haciendo mayor, las conexiones neuronales se van deteriorando poco a poco y haciendo que su capacidad para analizar y almacenar nueva información sea más complicado. 

Se ha descubierto que los gatos pueden llegar a padecer una disfunción cognitiva completa, esto vendría a ser muy parecido al Alzheimer en humanos. Los gatos van perdiendo poco a poco y de forma progresiva la memoria y con ella el control de su propio cuerpo, pudiendo llegar a olvidar dónde realizar sus necesidades (dejan de ir al arenero), en qué lugar está su comida y el agua, o cómo debe hacer para moverse. 

Una vez descrito que los gatos tienen memoria y el tipo de memoria que tienen, debemos ser consecuentes con ello y mantener ese cerebro activo cuánto se pueda. Haciendo que piense y que lo utilice cuánto más mejor, para que aunque tu compañero felino envejezca, su mente lo haga lo más lento posible. 

No olvides dedicar un rato diario a jugar con tu gato, inventa juegos para que esté entretenido. 

Escrito por: Yanira Rodríguez, auxiliar de veterinaria.