El animal estaba tan extremadamente delgado que se le marcaban todas las costillas.
De hecho, el perro pesaba solo 9,5 kilos, menos de la mitad de lo que suele pesar un perro sano de su tamaño.
El perro más delgado del refugio
Los rescatistas se movilizaron de inmediato para ayudar al perro, al que llamaron Chappo. A lo largo de su historia, han salvado a numerosos perros, pero ninguno se encontraba en un estado tan alarmante como Chappo.
Además, le fallaban las fuerzas: a su llegada, ni siquiera era capaz de subirse al colchón de su perrera.
Debe aprender de nuevo a vivir
El equipo no perdió el tiempo y puso en marcha un estricto programa de realimentación, diseñado para que el animal pudiera recuperar peso de forma progresiva y segura.
Durante su estancia en el refugio, Chappo se mostró especialmente cariñoso: solo pedía contacto y caricias.
Poco después, su mayor sueño se hizo realidad: Chappo se unió a una nueva familia.
Tal y como muestran las imágenes, el cambio fue espectacular y el animal está prácticamente irreconocible. Una historia con final feliz que ha alegrado tanto al equipo del refugio como a su nueva familia.