A los cuatro años, esta gata de elegante pelaje se encontró de pronto tras los barrotes de un refugio, abandonada por aquellos en quienes había depositado toda su confianza.
La asociación NAWS se hizo cargo del animal y compartió su historia en vídeo.
Un grave maltrato
A Hera la abandonaron cuando su familia decidió mudarse sin llevarla consigo.
La gata, de cuatro años, fue llevada a un refugio, asustada y deprimida. Además de haber perdido su hogar y a su familia, al animal le habían arrancado las uñas de las cuatro patas cuando aún era una cría.
Esta práctica supuso varias dolorosas amputaciones, capaces de provocar complicaciones durante toda la vida del gato.
Un nuevo comienzo para Hera
Tan solo unas semanas después de que se difundiera su desgarrador caso del animal, el destino de Hera cambió por completo.
Su nueva familia ha acondicionado la casa con alfombras gruesas y cojines mullidos para aliviar sus doloridas articulaciones.
Por fin, la gata ha encontrado en una familia la paciencia y la ternura que tanto necesitaba para volver a confiar en la gente.