Un gato llamado Frankie se ha convertido en el inesperado protagonista de la rutina diaria del cartero de su barrio.
Cada vez que Andrew intenta dejar el correo, descubre que no puede limitarse a introducir las cartas por la ranura de la puerta.
Frankie se asegura de que la tarea, en principio sencilla, se convierta en todo un desafío.
El vigilante de la ranura del correo
La escena fue grabada desde el interior de una vivienda en Estados Unidos por el cuidador de Frankie.
Y es que, normalmente, Frankie espera pacientemente hasta que oye acercarse a Andrew.
Entonces se coloca estratégicamente junto a la ranura del correo, lista para entrar en acción en cuanto aparecen los sobres.
En más de una ocasión, su determinación es tal que consigue evitar que las cartas entren al interior, ya que se encarga de empujarlas de nuevo hacia fuera con la pata.
Un cartero paciente
Como en casa temían que pudiera ser incómoda para el cartero, decidieron dejarle una nota de disculpa junto a la puerta:
"Querido cartero, perdón por lo que hace nuestra gata, Frankie. Está un poco loca, pero es muy mona. ¿Cómo te llamas y cuál es tu galleta favorita? Queríamos darte las gracias por todo".
Andrew respondió que su favorita era la de chocolate blanco y nueces de macadamia. En otros vídeos, se le puede ver agradeciendo a Frankie su valiosa ayuda.