En un refugio rural de Carolina del Norte, un criador decidió deshacerse de unos cachorros al comprobar que no podían caminar.
Todo comenzó cuando un refugio local se puso en contacto con Forgotten, Now Family Rescue, una asociación fundada por Chrissy Elder, para alertar sobre la llegada de dos pequeños golden incapaces de mantenerse en pie.
Un programa de rehabilitación intensivo
Estos cachorros padecían el síndrome del cachorro nadador, un trastorno del desarrollo, a menudo reversible, donde los cachorros no pueden ponerse de pie.
Para ayudarlos, diseñaron un programa intensivo de rehabilitación que combinaba fisioterapia, terapia acuática y uso de férulas de apoyo con el objetivo de fortalecer sus extremidades debilitadas.
Día tras día, con paciencia y determinación, Blanche y Dorothy comenzaron a enderezar sus patas, a mantenerse en pie y a dar sus primeros pasos.
Hoy, estos dos cachorros, antaño abandonados por su discapacidad, disfrutan de una vida activa y alegre.