Una mañana aparentemente tranquila dio un giro inesperado en el Bendigo Animal Relief Centre de Australia. Un vecino de la zona llegó hasta la recepción de la protectora, acompañado de quince cachorros.
Según explicó el hombre, estaba paseando por un sendero muy transitado cuando un pequeño cachorro apareció de repente ante él. Al acercarse para averiguar de dónde venía, comenzaron a salir más: en cuestión de segundos, se vio rodeado por más de una docena de pequeños.
Sin saber cómo actuar, decidió recogerlos y llevar a toda la camada hasta la protectora para que pudieran recibir atención.
Quince cachorros
Para el equipo del centro, la escena fue tan sorprendente como impactante.
Todos los pequeños fueron desparasitados y sometidos a una revisión completa. Algunos presentaban un estado de salud aceptable, mientras que otros estaban muy delgados y necesitaron cuidados más intensivos.
Lamentablemente, uno de los cachorros no logró salir adelante. Sin embargo, los otros catorce respondieron bien al tratamiento y empezaron a ganar peso con rapidez.
A pesar de su difícil inicio, su comportamiento llamó la atención del equipo: en todo momento, se mostraron juguetones, curiosos y muy sociables con las personas.
Una historia más compleja de lo previsto
Días después, los cachorros fueron llevados por parejas a familias de acogida para que pudieran crecer en un entorno más estable y tranquilo.
Una de las madres fue rescatada y recibió el nombre de Mumma Sue. La protectora asumió los costes de su esterilización para evitar nuevas camadas no deseadas.
Actualmente, Mumma Sue se recupera en una casa de acogida y varios de los cachorros ya han sido adoptados.