Era una mañana marcada por la tormenta y la mujer se apresuraba para llegar al refugio donde trabaja y resguardarse de la lluvia.
De repente, se detuvo al ver una jaula abandonada en una de las carreteras que conducían al centro.
Justo a tiempo
No se trataba de una vía principal, por lo que, de no haber pasado por allí, la jaula podría haber pasado completamente desapercibida.
Los animales apenas se podían mover de lo apretados que estaban. Se encontraban empapados, muertos de frío y completamente desorientados.
Unos cachorros de lo más cariñosos
Los cachorros habían sido abandonados sin comida ni agua.
Los rescatistas los trasladaron de inmediato al refugio, donde pudieron entrar en calor y ponerse a salvo. Allí, el equipo de la RSPCA se encargó de limpiarlos, alimentarlos e hidratarlos.
Los rescatistas pidieron colaboración ciudadana para identificar a la persona responsable de este abandono.
Mientras tanto, los pequeños se recuperan en un entorno cálido y seguro y reciben muchos mimos por parte del equipo a la espera de que encuentren muy pronto un hogar definitivo.