Velcro, también conocido como Beluga, es un perro mestizo de gran tamaño y 10 años que, por fin, ha descubierto lo que significa vivir en un entorno familiar.
Pero antes de llegar a su nuevo hogar, tuvo que esperar más de 700 días en un refugio hasta que alguien se fijara en él.
Su edad y su tamaño jugaron en su contra durante mucho tiempo. A pesar de su carácter afectuoso y tranquilo, Velcro pasaba desapercibido para la mayoría de personas que visitaban el refugio.
Además, necesitaba un entorno sereno y adaptado a su estado de salud: Velcro padece artritis y algunos problemas neurológicos.
Hechos el uno para el otro
Las posibilidades de encontrarle un hogar parecían reducidas, pero la organización Austin Pets Alive nunca perdió la esperanza. Estaban convencidos de que, tarde o temprano, aparecería la persona indicada.
Al ofrecerse como familia de acogida temporal, pudo llevar a Velcro a casa para comprobar si la convivencia funcionaba.
La conexión fue inmediata. Velcro recuperó la alegría nada más descubrir el jardín de su nuevo hogar y Jeanette encontró en él al compañero que tanto necesitaba.
Un cuidado mutuo
A pesar de su edad, Jeanette disfruta jugando y pasando tiempo al aire libre con su nuevo amigo de cuatro patas. Las imágenes de ambos transmiten una felicidad contagiosa, casi como si se tratara de una niña jugando con su cachorro.
El vídeo, que ya ha conmovido a más de un millón de personas en TikTok, tiene un objetivo claro: visibilizar a los perros senior que esperan en los refugios y a los que casi nadie presta atención.
Con este gesto, Jeanette quiere demostrar que los perros mayores aún tienen muchísimo cariño que ofrecer y que nunca es tarde para darles una segunda oportunidad.