El perro permaneció atrapado en el hielo del río Biese, sin posibilidad de escapar. Su pelaje estaba completamente congelado, la mirada perdida.
Los hechos ocurrieron hace unas semanas en el río Biese, en el distrito alemán de Stendal, donde se vivieron momentos de gran tensión.
Un paseante se convierte en su ángel de la guarda
Un hombre de Meseberg descubrió al animal inmóvil, atrapado en el hielo. Consciente de la gravedad de la situación, dio la voz de alarma sin dudarlo y avisó a los equipos de rescate.
"Estaba muy hipotérmico y apático", explicó André Mielau, responsable de la oficina municipal de Osterburg.
Los bomberos tienen que liberarlo del hielo
Los bomberos de Osterburg acudieron rápidamente al lugar donde se encontraba el perro. Equipados con botas altas, accedieron al río helado y trabajaron con extrema precaución para liberarlo.
Nada más sacarlo, el animal, visiblemente tembloroso, fue envuelto en varias mantas térmicas para intentar frenar la hipotermia, potencialmente mortal.
¿Quién conoce a este perro?
Tras el rescate, el perro fue trasladado de inmediato al refugio de animales de Stendal, donde recibió atención veterinaria.
No fue posible leer su chip identificativo, ya fuera porque no lo tenía o por un fallo del lector. "No queríamos estresar más al animal", señaló André.
Mientras tanto, la historia del llamado "perro del hielo" se ha difundido ampliamente en redes sociales. Desde su publicación, miles de personas han compartido el caso con la esperanza de localizar a su responsable.