El pasado 19 de enero, el equipo de rescatistas de Drôme, situado al sureste de Francia, se enfrentó a un caso que les dejó profundamente conmovidos.
Un perro parecía llevar varios días encerrado en un coche particular.
Una intervención de urgencia
Al llegar, los rescatistas encontraron un panorama estremecedor: el suelo y los asientos estaban cubiertos de excrementos, y no había agua ni comida a disposición del animal.
Ante la gravedad de la situación, contactaron de inmediato con la gendarmería. Tras recibir las autorizaciones necesarias, y siguiendo órdenes del fiscal, los rescatistas rompieron la ventanilla del coche para liberar al perro.
Afortunadamente, lograron rescatarlo a tiempo.
Extremadamente delgado
El animal fue trasladado de urgencia al veterinario. Allí se confirmó lo peor: padecía una delgadez extrema, una importante pérdida de masa muscular y varios tumores mamarios.
Sin embargo, el Servicio de Investigación de Maltrato Animal presentó una denuncia, y el caso se está investigando.