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Perra callejera

Perra callejera trae regalos a un hombre.

© The Dodo

Pequeña perra callejera trae cada día un regalo a un hombre

Por Luis Piqueras Ferriz Redactor | Traductor

Publicado el

Esta perra callejera expresa su gratitud ofreciendo regalos que encuentra ella misma.

En la isla tailandesa de Koh Samui vive Niall Harbison, un hombre profundamente comprometido con el bienestar de los perros sin hogar. 

Conmovido por la situación de los numerosos animales que deambulan por la isla, decidió actuar: cada día prepara comida fresca para más de mil perros callejeros.

Una labor que le aporta una gran satisfacción personal y que, además, le ha permitido crear un vínculo muy especial con una perra llamada Snickers.

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De una vida despreocupada a una lucha por la supervivencia

Snickers tenía apenas cuatro meses cuando su vida dio un giro radical. 

En un primer momento formaba parte de una familia con niños pequeños, donde recibía atención y cuidados. Sin embargo, al crecer, terminaron abandonándola a su suerte.

Desde entonces, tuvo que aprender a sobrevivir en un entorno hostil, enfrentándose al tráfico intenso, a otros perros y a los peligros de la calle. Hasta que se cruzó en el camino de Niall Harbison.

Un gesto inusual

Mientras la mayoría de los perros expresan su gratitud de forma sencilla, Snickers optó por algo diferente: empezó a llevarle regalos a Niall. 

Primero fue una simple chancla, un objeto sin valor aparente que emocionó profundamente a Harbison. "Es como si me dijera: 'Quizá lo necesites'", explicó en redes sociales. 

Desde entonces, casi a diario, Snickers le entregaba cualquier cosa que encontraba: juguetes infantiles, zapatos sueltos o pequeños utensilios

Estas constantes muestras de reconocimiento reforzaron el vínculo entre ambos.

Una nueva oportunidad

Tras casi un año de regalos diarios, Harbison decidió devolverle el gesto. Snickers fue acogida en su refugio, Happy Doggo, donde por primera vez pudo experimentar una vida tranquila y segura junto con otros perros.

El momento más simbólico llegó cuando Harbison le regaló una caja llena de juguetes nuevos y su primer collar. 

"Después de haberme traído más de 100 regalos de la calle, era el momento de darle los suyos para darle la bienvenida", escribió.

Un hogar cálido en perspectiva

Snickers vive actualmente en Happy Doggo y espera encontrar una familia dispuesta a ofrecerle un hogar estable y afectuoso. Harbison está convencido de que no tardará en llegar: su carácter cariñoso y su actitud juguetona la convierten en una compañera ideal.

"Sus regalos siempre fueron sinceros y llenos de significado", afirma. "Se merece un lugar donde pueda compartir todo ese amor".

Traducido desde Wamiz NL
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