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¿Qué cuidados debo tener con un gato sordo?

Cuidados para gatos sordos advice
© Shutterstock

Los gatos son candidatos a padecer sordera, ya sea desde el nacimiento o adquirida por la edad o enfermedad. Su habilidad para disimular cualquier problema, sumado a su independencia, nos puede hacer dudar de si nuestro gato es sordo, o si simplemente prefiere ignorarnos. Al contrario de lo que pueda parecer, este déficit de audición es totalmente compatible con una buena calidad de vida. El único requisito es que, como propietarios, debemos adaptarnos a una forma de vida diferente.

Por Rodríguez Yanira

La sordera en gatos

La pérdida de audición en un gato puede venir desde el nacimiento (sordera congénita), o puede ser adquirida, por ejemplo, por la edad en gatos mayores o una infección de oído con una mala evolución. De una forma muy especial, en el caso de los gatos, existe un grupo concreto que está más predispuestos a padecer sordera. Los gatos blancos con ojos azules manifiestan un gen, que además de expresar el pelaje blanco y los ojos azules, se relaciona con la sordera. No quiere decir que todos los gatos blancos con ojos azules sean sordos, pero sí tienen más probabilidad de sufrirlo. 

Cómo saber si mi gato es sordo

Si tienes dudas sobre si tu gato es sordo, todavía tiene una ligera capacidad de audición o si simplemente te ignora, puedes probar con estos ejercicios en casa que te ayudarán a identificarlo

No obstante, es fundamental acudir al veterinario ya que un profesional podrá realizar las pruebas necesarias, y así identificar y calificar exactamente el grado de sordera que presenta.

  • Atender a la llamada. Esta es la prueba menos creíble ya que si llamas a tu gato y no responde, puede que te escuche perfectamente, pero haya decidido ignorarte. 

  • Reacción ante los ruidos. Si llamas a tu gato y no responde, deberemos pasar al siguiente paso. Basta con dejar caer al suelo algo que suene estridente, dar una palmada, dar un portazo o subir el volumen de la televisión. Los gatos son muy sensibles a los ruidos fuertes y les genera mucho nerviosismo, por lo que, si al realizar un ruido tu gato no huye, no se gira o ni mueve las orejas, es probable que sea sordo. Intenta realizar el ruido a una distancia en la que pueda escuchar fuerte el sonido, pero no sienta la vibración ya que esto nos puede dar pie al error. 

  • Maullidos. Al no ser capaz de escuchar su propia vocalización, maúlla más alto de lo normal, o más alto que antes. Esto puede indicarte que está perdiendo audición.

  • No sale a tu encuentro. Llegas a casa y tu gato no va a recibirte. Puede que no lo haya hecho nunca y esté dentro de su personalidad, pero si antes lo hacía o si va a saludarte una vez te ha visto, podría ser que no escuche la puerta cuando llegas

  • Comida. Agita su comida, abre una lata que le encante o utiliza algún alimento que le estimule mucho, debería aparecer corriendo pidiendo su parte. Puede confundir ya que puede haber acudido por el olor, pero si estás en otra habitación y no hay reacción alguna, es sospechoso.

Cuidados de un gato sordo

Aunque pueden hacer una vida totalmente normal, los gatos sordos precisan cuidados especiales. Más que cuidados, nos debemos adaptar a una comunicación y forma de vida diferente, que no tiene por qué ser más complicada. A continuación, vamos a darte algunos consejos sobre cómo relacionarte y atender a un gato sordo, te ayudarán a adaptarte al déficit de una forma más fácil: 

  • Vibración. Si nos encontramos ante un gato sordo, no será capaz de escuchar, pero el resto de sentidos los tendrá muy desarrollados. Los gatos son muy sensibles a la vibración por lo que, para evitarle un susto, muestra tu presencia o que te estás acercando a él dando pasos más fuertes, de esta forma, será la vibración del suelo lo que le avise de tu llegada. 

  • Luces. Ayúdate de las luces y acostúmbralo a que cuando quieres reclamar su atención o quieres mostrarle que ya estás en casa, apaga y enciende las luces. Es cuestión de tiempo que se acostumbre a que cuando sienta el parpadeo de las luces de la habitación, lo asocie con que tiene que acudir a tu llamada o que estas cerca de él. 

  • Gestos. Un gato es capaz de comprender una serie de signos pudiendo comunicarte con él a través de ellos. Utiliza gesticulaciones breves y sencillas, y siempre las mismas para cada momento. Por ejemplo, si deseas indicarle que su comida ya está en el cuenco, capta su atención y señala hacia el comedero, con el tiempo entenderá que eso significa “¡a comer!”.

  • Hogar seguro. Cualquier gato necesita un hogar seguro donde no corra peligro, pero un gato sordo tiene especial dependencia de ti. Debes procurar acomodar la casa para que no sufra daños, por ejemplo, no situar su cama cerca de las puertas ya que podemos darle un golpe, sin querer, al abrir o cerrar. 

También debes limitar su contacto con el exterior. A todos los gatos les gusta explorar, y es una pena que no pueda hacerlo, por lo que, si tienes un jardín seguro del que no puede salir, no habrá problema en que se divierta un rato. El problema es que tu gato salga a la calle ya que estará expuesto a muchos peligros que no oirá venir, por ejemplo, puede ser atropellado ya que no escuchará si un coche se acerca. 

Ya has visto que los cuidados de gatos sordos son simples adaptaciones de nuestra rutina a su condición. No debemos venirnos abajo si descubrimos que nuestro gato es sordo, ya que puede hacer vida completamente normal, simplemente debemos procurarle cariño y bienestar. 

Acude a tu veterinario para que revise a tu gato y le realice las pruebas pertinentes de audición, un profesional sabrá identificar la causa de la sordera y si esta puede tener solución. Recuerda, los cuidados de un gato sordo son los mismos que los de un gato sin discapacidad, simplemente es un poco más especial.