Joshua Evans, de Slade Close (Reino Unido), admitió cinco delitos de bienestar animal tras una investigación de la RSPCA.
El caso comenzó cuando las imágenes de la cámara del timbre, compartidas por una asociación de vecinos, mostraban a Evans golpeando, lanzando y tratando de forma agresiva a dos perros de tipo cane corso.
Se abre una investigación
Los animales en cuestión, una hembra llamada Bella y un macho de nombre Buster, fueron incautados por la policía y puestos al cuidado de la RSPCA.
Ambos perros se encontraban por debajo de su peso ideal. Bella sufría ojo de cereza bilateral no tratado.
Prohibición de tenencia animal y servicios a la comunidad
El Tribunal de Birmingham dictó para Evans una prohibición de diez años de tenencia de animales.
Además, fue condenado a dos años de servicios a la comunidad, 200 horas de trabajo no remunerado y 30 días de rehabilitación, junto con sanciones económicas que superan las 500 libras.
En su defensa, Evans afirmó sentir remordimiento y atribuyó lo ocurrido al consumo de alcohol y a problemas de salud mental.
En la publicación, la RSPCA recordó que los animales también sienten dolor y angustia y que, por tanto, deben ser tratados como se merecen.