Lo que empezó como un “servicio rutinario” terminó, de forma abrupta, convirtiéndose en una de las intervenciones más duras a las que se han enfrentado la policía y la fiscalía germana en los últimos años.
En dos distritos de Renania del Norte-Westfalia, los agentes encontraron un total de 75 perros, en su mayoría cachorros y perros jóvenes, hacinados en pisos y dependencias anexas.
No dan crédito
Según los agentes, los perros vivían en "condiciones gravemente insuficientes".
En su lugar, la fractura estaba entablillada precariamente con un simple rollo de cartón. Inmediatamente, el perro herido fue llevado a una clínica veterinaria y operado.
La sospecha de un negocio perverso
Tres mujeres y dos hombres, de entre 24 y 51 años, se encuentran ahora en el punto de mira de las autoridades. Sobre ellos pesan sospechas de vulnerar la ley de protección animal y de participar en una estafa comercial.
Asimismo, publicaban anuncios en Internet en los que presentaban a los animales como ejemplares totalmente sanos y procedentes de criaderos responsables.
La realidad era muy diferente: muchos de los cachorros estaban gravemente enfermos, algunos de los cuales no habían recibido ninguna vacuna y otros se encontraban en un estado potencialmente mortal.
Los compradores habrían sido engañados de forma deliberada sobre el origen y el estado de salud de los perros.
La investigación continúa
Por el momento, los animales han sido atendidos y llevados a refugios. Para muchos de ellos comienza ahora un largo camino hacia la recuperación.