Se quedaron dormidos casi de inmediato, agotados tras el viaje.
A la mañana siguiente, al despertar, descubrieron que una gran sorpresa les esperaba en el jardín.
No daban crédito
En una de las esquinas, un perro callejero permanecía sentado, inmóvil. La pareja no tenía ni idea de cuánto tiempo llevaba allí y, tras preguntar a los vecinos, nadie supo darles una respuesta.
Su cuerpo estaba cubierto de cortes y cicatrices, por lo que Kassidy y su pareja sospecharon que el animal pudo haber sido utilizado en peleas de perros.
Aun así, el perro aceptó la ayuda de la pareja y se dejó acariciar sin mostrar resistencia.
Mr. Big Baby sale de su caparazón
Decidieron llevarlo al veterinario para una revisión completa. El profesional le recetó antibióticos y, en cuanto empezó el tratamiento, el cambio fue evidente.
Antes de la medicación, Mr. Big Baby se mostraba tranquilo, dócil y algo retraído. Con el paso de los días, empezó a recuperar la alegría: jugaba, movía la cola sin parar e incluso repartía besos a todo el que se cruzaba en su camino.
Actualmente, Mr. Big Baby prospera en su nuevo hogar, para gran alivio y felicidad de quienes le tendieron la mano cuando más lo necesitaba.