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Qué tener en cuenta al contratar un paseador de perros

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© Pixabay

Una de las cosas más importantes en la vida del perro son los paseos. Cuántas veces los saques al día y la calidad de los mismos influirán en su comportamiento en casa. A veces por motivos laborales o personales se le descuadra a uno el esquema de la rutina y, por supuesto, no quieres que tu perro pague ese pato. Por eso hay muchas personas que buscan alternativas, como un paseador de perro. En este artículo te hablamos de qué tener en cuenta al contratar un paseador de perros.

Por Lola Duarte

Cada vez más frecuente en España

Aunque tengamos una imagen americana de la figura del paseador de perros, en España es cada vez más común esa estampa: una persona caminando con un porrón de perros de todos los tamaños y colores. Entendemos –y compartimos – que tu perro es tu familia y no lo dejarías con cualquiera. Por es importante tener una serie de cosas en la mente antes de decantarte por uno y otro.

Qué tener en cuenta al contratar un paseador de perros

La base de esto se parecería un poco a cómo escoger al veterinario de tu perro: la confianza. La primera impresión que te dé esa persona es importante, lo que transmita mientras te está facilitando la información de cómo será el paseo, de los perros que acompañarán al tuyo y del tiempo. Algo que te puede servir de ayuda en este punto es la tarjeta de presentación de esta persona; o lo de toda la vida, contar con las opiniones de otros clientes, ya sea del boca a boca o a través de sus redes sociales, como Facebook, o su página web. Otra cosa a valorar sería la atención que te presta esa persona. Puede parecer evidente, pero si le estás hablando de alguna necesidad específica de tu perro y esa persona reacciona al estilo “sí, Juana”, probablemente no seas lo que buscas. El paseador de perros idóneo ha de ser una persona atenta y cumplidora con las recomendaciones que le das sobre tu perro. Ese interés que muestre el cuidador con tu perro, de conocerlo antes de 'incluirlo' en la manada, preguntar por su salud, si puede o no darle chuches, hábitos de alimentación, cómo se lleva con otros perros… Te dará también pistas de cuál es la persona adecuada.

El primer contacto con tu perro

Como decíamos antes, lo normal es que ese paseador de mascotas haga por conocer e interactuar con tu perro antes de presentarlo al resto del grupo. Si esto no se produce, mejor llama a otra puerta porque puede suponerte un serio problema. La idea es que tu perro se sienta cómodo tanto con esa persona como con los demás animales.

Dos perretes caminando felices con su paseador.

Un paseador equipado

El paseador de perros no solo consiste en “recojo a tu perro a tal hora y me voy a dar vueltas con todos” y fin. No, no. Tiene que ir provisto con las bolsitas para recoger las cacas, un kit de emergencias por si el perro necesita alguna atención, tipo un corte; así como una copia de la cartilla del animal, o tus números de contacto para poder informarte de cualquier eventualidad.

Actividad regulada en algunos países

En otros países la figura del paseador de perros está tan normalizada que incluso está regulada por ley. Como curiosidad, y si de camino te sirve para tomar tu decisión, te comentamos algunas de las normas más comunes:

  • El cuidador solo puede llevar ocho perros de tamaño pequeño durante el mismo paseo, con un máximo de cuatro por cada mano.

  • En caso de perros medianos, deben ir dos por cada mano.

  • Para los perros grandes la indicación es de uno por cada mano.

  • Algunas razas, como los pitbull, deben ir siempre con el bozal (aunque esto depende de la legislación de cada país).

  • Debe llevar consigo una copia del pasaporte de vacunación de cada perro.

Es vital tener en mente el trato que esa persona les da a los animales que le confían. Los perros no son tontos y saben también de quien se puede fiar y de quien no. Cuando tu perro regrese a casa contigo sabrás si has dado con el paseador correcto por el estado de tu perro que, de ser el bueno, tu perro vendrá cansado pero la mar de feliz.