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¿Se le puede dar ibuprofeno a un perro?

perro mirando una pastilla de ibuprofeno

Perro mirando una pastilla de ibuprofeno

© Shutterstock

¿Es bueno administrar a un perro medicamentos como el ibuprofeno o el paracetamol? Hablamos de los riesgos que conlleva esta práctica. 

Por José Manuel Cano

Actualizado el 19/3/21 15:49

Dar medicamentos para humanos a un perro es una mala praxis. Hoy te explicamos con todo lujo de detalles lo poco recomendable que es administrar medicinas humanas a nuestras mascotas. 

Ahora veremos cuáles son las condiciones idóneas para el uso de un medicamento en animales, y si hay casos en los que se puede usar la medicina humana en un perro -o un gato-.

 ¿Se le puede dar ibuprofeno a un perro?

El ibuprofeno no es nada recomendable para los canes. Si un perro lo toma puede sufrir problemas gastrointestinales graves -vómitos, diarreas, dolor abdominal, inapetencia, úlceras y, en algunos casos, un fallo renal que le puede provocar la muerte-, según el doctor Stéphane Tardif, de la clínica parisina de Harmonyvets.

Por ejemplo y según señala el veterinario, la dosis humana de ibuprofeno recomendada en adultos es de unos 1200-1800 miligramos diarios. Es decir, entre 400 y 600 miligramos cada 4 ó 6 horas. Mientras que en perros, la dosis recomendada es de 5 miligramos por kilo.

Este dato es concluyente para subrayar que este medicamento para humanos puede provocarle efectos secundarios irreversibles al animal si se le administra de manera habitual porque para los canes el margen de intoxicación es muy estrecho.

''A partir de los 8 miligramos el perro comienza a tener problemas. Los veterinarios tenemos a nuestra disposición productos tan efectivos como el ibuprofeno y con unos márgenes de error mucho mayores'', añade Tardif. 

¿Se le puede dar paracetamol a un perro?

Ahora vamos a centrarnos en el paracetamol, un medicamento humano de lo más habitual y aparentemente inofensivo que utilizamos para paliar el dolor o la fiebre. 

Este medicamento para humanos puede ocasionar complicaciones hepáticas y la destrucción de los glóbulos rojos, con la consiguiente dificultad para trasportar el oxígeno, en perros.

Nunca automediques a tu perro con medicamentos para humanos. Si sientes que tu perro está enfermo, ¡acude al veterinario!

Mientras que en humanos se utiliza 1 gramo de paracetamol cada 6-8 horas y tiene multitud de indicaciones; en perros, la dosis es de 10 a 20 miligramos por kilo de peso y se administra de dos a tres veces al día como máximo. 

⚠ El veterinario francés subraya que si la dosis de paracetamol alcanza los 100 miligramos por kilo se convierte en tóxica ⚠

Este medicamento no es tóxico únicamente para los perros. De igual forma, en gatos está totalmente contraindicado ya que son incapaces de metabolizarlo y pueden morir por muy poco que ingieran.

¿Por qué el paracetamol es tan tóxico?

El paracetamol contiene en su composición una molécula muy tóxica para la mayoría de los animales. Los humanos contamos con una enzima hepática capaz de metabolizar el LD50 -dosis letal, hablaremos de ella más abajo- pero nuestras mascotas no.

Por lo tanto y a pesar de respetar la dosis indicada por el veterinario (10 y 20 miligramos por kilo), el perro puede intoxicarse. 

Perro tirado en el suelo junto a unas pastillas ©Sonja Rachbauer/Shutterstock

¿Por qué no debes automedicar a tu perro?

La automedicación es una mala práctica que, desgraciadamente, no solo la experimentamos con nosotros mismos. Muchos dueños también automedican a sus mascotas y recurren a las medicinas habituales -léase ibuprofeno o paracetamol-, para paliar determinados malestares de sus amigos caninos.

Sin embargo, hay que saber que la medicación de uso humano puede ser en muchos casos letal para los animales.

Piénsalo bien antes de darle nada y visita al veterinario para que te aconseje lo que puedes y no puedes darle.

Un medicamento no deja de ser una droga, una sustancia que posee una molécula particular cuya acción ejerce una actividad terapéutica en el cuerpo. De hecho, la molécula de medicamento que ingerimos realiza una determinada actividad química en el organismo, normalmente para combatir un determinado dolor o malestar.

Elegimos siempre los medicamentos que sabemos que sus moléculas serán beneficiosas para nosotros en ciertas condiciones y lo mismo debemos hacer con nuestros perros. 

¿Los medicamentos para humanos son tóxicos para los perros?

Sí. Esta es la rotunda respuesta que nos da Tardif cuando le lanzamos la pregunta de nuevo. ''Nunca debemos dar paracetamol, ibuprofeno... a nuestros perros'', vuelve a señalar. 

Afirmación que se extiende a otro tipo de antiinflamatorios, potencialmente menos tóxicos, pero igual de peligrosos si se los damos a un animal sin la supervisión veterinaria correspondiente. 

Teorías opuestas

La zoonosis, que es la ciencia que estudia las enfermedades propias de los animales que incidentalmente pueden comunicarse a las personas, sí apuesta por compartir los medicamentos entre humanos y perros.

Es más, en ciertos casos también considera que puede ser bueno auxiliarse en medicinas comunes para enfermedades que afectan a cada especie de manera independiente.

Sin embargo, veterinarios como el doctor Stéphane Tardif, de la clínica parisina de Harmonyvetsnos advierten que ciertas moléculas pueden volverse rápida e inesperadamente tóxicas en los perros. 

El veterinario señala que "todo es veneno, nada es veneno, todo es cuestión de la dosis"

¿Podemos comprar medicamentos para perros en la farmacia?

No. Hay compuestos que no son iguales para humanos que para animales. Por eso en la farmacia no encontramos medicamentos veterinarios.

Aplica la lógica, si existen medicamentos veterinarios es porque son 'diseñados' especialmente para el uso animal, evidentemente no humano, o porque su presentación no es en pastillas o comprimidos, por ejemplo.

''Muchas personas quieren que recetemos medicación de uso humano a sus animales pero nos negamos porque, a pesar de que en algunos casos sí se podría, en la mayoría de las veces es una locura hacerlo'', afirma el veterinario. 
Veterinario muestra a humana las pastillas para perros ©Pressmaster/Shutterstock

¿Cuál es la dosis letal para un perro?

Cada especie tiene un metabolismo propio que puede ser resistente o sensible a un determinado medicamento en particular. Esto se mide con el denominado LD50, es decir, la dosis letal 50% 👇

¿Qué significa ''la dosis letal 50%''?

Se trata de la cantidad que se corresponde con la dosis que causa la muerte de la mitad de los sujetos. Cuanto más baja es esta dosis, más peligroso es el producto.

Un pequeño exceso de la dosis podría ser suficiente para causar efectos secundarios o efectos letales en los animales

No obstante, hay unos medicamentos más peligrosos que otros. Y aquí el asunto es de lo más espinoso porque existen medicinas que tomadas 10 veces por encima de la dosis normal podrían no causar ningún daño, mientras que otros fármacos podrían resultar fatales incluso en casos de una sobredosis mínima. 

La naturaleza del propio animal tiene una importancia muy significativa en todo este proceso, sobre todo porque el peso de un perro normalmente es inferior al de un humano, y el cálculo de la dosis de los medicamentos están realizadas evidentemente teniendo en cuenta las mediciones corporales humanas. Es muy complicado dividir una pastilla o comprimido para administrarle al perro la dosis precisa y necesaria. 

Dicho todo esto, la razón principal por la que no debemos darle medicamentos humanos a nuestros perros es porque existen intolerancias relacionadas con la especie. Del mismo modo que algunos alimentos perfectamente inocuos para los humanos pueden ser muy tóxicos para los perros y los gatos, también hay medicinas cuyos efectos pueden ser mortales para ellos cuando a nosotros apenas nos hacen efecto.

Perro tomando una pastilla ©Alexsander Ovsyannikov/Shutterstock

¿Por qué los perros reciben medicamentos para humanos?

La pregunta es más que evidente: si los medicamentos humanos son peligrosos para los perros, ¿por qué tanta gente lo hace entonces?

La respuesta, lejos de lo que podrías pensar, también es basante simple: La medicina veterinaria todavía es muy joven y los laboratorios no siempre han dedicado tiempo para desarrollar medicinas para los animales.

Hay que tener en cuenta que el proceso de investigar y desarrollar un medicamento, cuando se realiza correctamente, puede llevar más de una década. Por lo tanto, hay medicamentos en la farmacia humana que aún no existen en la farmacia veterinaria.

Cierto es que en los tiempos que corren hay muchos equivalentes veterinarios a los medicamentos humanos disponibles en centros para animales, pero todavía hay muchos casos en los que la medicina recurre a la utilización de los ingredientes activos solo disponibles en los productos que encontramos en las farmacias.

El veterinario, consciente de las limitaciones en la medicina animal, debe ser muy preciso a la hora de señalar la dosis científica adecuada para que la medicina humana ayude realmente a un sujeto canino.

Siempre se deben seguir estrictamente las indicaciones que anota el profesional en su receta para no poner en riesgo la salud del perro

Terapias naturales para perros: ¿son peligrosas?

Lo que es natural no es necesariamente beneficioso para la salud del perro, según el veterinario francés. Por ejemplo, el cianuro es natural... ni que de decir tiene que se trata de una molécula extremadamente tóxica, un auténtico veneno.

La gran mayoría de las moléculas de nuestras medicinas son copias de ingredientes activos perfectamente naturales descubiertos en la naturaleza. La naturaleza es rica y las personas hemos llegado a 'copiar' la naturaleza más de lo que ella misma ha innovado, especialmente en la química.

En este sentido, también hemos visto que algunas moléculas son buenas para los humanos, ¡pero no para los animales! Pueden darse intolerancias específicas, y aunque un perro tolere en principio un determinado producto esto no significa que no pueda sufrir efectos secundarios a medio o largo plazo.

Por todas estas razones debemos estar muy atentos con las terapias naturales, esos medicamentos 'milagrosos' aparentemente naturales que pueden ser igual de perjudiciales que cualquier dosis medicamental humana mal administrada. 

Consulta siempre a un veterinario especializado y pregunta por este tipo de remedios, sólo el profesional podrá guiarte para identificar los productos que no son peligrosos para tu perro.

Se recomienda seguir las indicaciones del veterinario al comienzo del tratamiento y evitar siempre la automedicación, independientemente del producto que queramos administrar.

Hoy en día, tomar un medicamento se ha convertido en un acto insignificante, pero sigue siendo una operación delicada que deja poco margen de error.