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Caspa en gatos: todo lo que necesitas saber

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La caspa en gatos es síntoma de que el minino puede estar sufriendo otra enfermedad

© Shutterstock

La caspa en los gatos puede ser un síntoma secundario de una enfermedad mayor. Está relacionada con patologías de naturaleza muy diversa, desde un origen parasitario hasta un problema nutricional. Es importante reconocer qué origina el problema y buscar los medios para tratarlo, ya que es molesto para nuestros mininos y puede afectar a la convivencia en casa. 

A continuación, hablaremos sobre la caspa en gatos, cuáles son sus causas y los posibles tratamientos. 

Por Paula Rodríguez

Publicado el 28/12/19 10:14

La caspa en gatos: causas

Cuando hablamos de caspa, nos referimos a la piel muerta que se desprende de las capas superficiales en el proceso de renovación celular. Este proceso ocurre de forma natural, pero algunas enfermedades aceleran muerte de las células de la piel, por lo que observamos un exceso de caspa.

A simple vista veremos que entre los pelos de nuestro gato, hay un pequeño punteado blanquecino, similar a escamas diminutas, que quedan atrapadas entre el pelo aunque se desprenden con facilidad. 

Un exceso de caspa suele causar picor, por lo que veremos cómo nuestro gato se rasca constantemente y si el picor es muy intenso, pueden llegar a hacerse heridas.

Qué puede estar provocando la caspa

A continuación, mencionamos algunas de las causas que pueden dar lugar a la caspa en gatos:

  • Tiña. La tiña o dermatofitosis se trata de una enfermedad dérmica (de la piel) causada por hongos. Estos hongos se alimentan de la queratina de la piel y aumentan el número de células muertas y, con ello, la aparición de caspa.
  • Sarna. Otra enfermedad de origen parasitario causado por ácaros. Los ácaros habitan la piel del gato y excavan galerías produciendo un picor muy intenso, heridas, ulceraciones e incluso, pérdida de pelo.
  • Piel seca. Los gatos, al igual que las personas, pueden sufrir de piel seca y desarrollar caspa en su manto. También ocurre si pasan mucho tiempo expuestos al sol. Acude a tu veterinario para que descarte otras causas médicas subyacentes, quizás se resuelva con un extra de hidratación o colocando un humidificador en el hogar.
  • Dermatitis alérgica. Una reacción alérgica también puede resecar, erosionar la piel y generar caspa en gatos. Los gatos pueden reaccionar frente a multitud de alérgenos como el polvo o el polen, entre otros. 
  • Déficit nutricional. Una mala alimentación afectará directamente a la salud de la piel. Algunos estudios demuestran que el déficit de Omega 3 y otros ácidos grasos esenciales, dan lugar a la acumulación excesiva de caspa. 
  • Estrés. El gran enemigo de los gatos, entre los muchos problemas de salud que derivan del estrés, se puede desarrollar un pelaje pobre, desaliñado y con exceso de caspa.
  • Falsa caspa o cheyletiellosis. En este caso no se trata del exceso de piel muerta, sino de un parásito, concretamente un ácaro, llamado Cheyletiella blackei. Se sitúa a lo largo del lomo y causa un picor muy intenso. A simple vista, puede confundirse con caspa, pero si nos fijamos con detalle, es posible ver como esas “escamas” se mueven de un lado a otro, por esa razón esta enfermedad también recibe el nombre de “caspa caminante”. 

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Tratamiento de la caspa en gatos

Como hemos mencionado, las causas pueden ser muy distintas, por lo que el tratamiento deberá ir enfocado a tratar la raíz del problema. Dependiendo de si se trata de una enfermedad parasitaria o de un problema ambiental, las medidas a adoptar serán diferentes. Es fundamental acudir al veterinario para que examine con detalle a nuestro gato y establezca el tratamiento oportuno. 

La caspa en gatos suele causar un prurito (picor) intenso, incomodidad al sentir la piel seca, pueden llegar a hacerse heridas por el rascado y mostrar un pelaje desaliñado, sin aseo diario, que nos indicaría un malestar general del animal.

Los posibles tratamientos frente a la caspa en gatos pueden ser:

  1. Aplicación de un producto antiparasitario. Si el problema deriva de una infestación por ectoparásitos (pulgas, ácaros, garrapatas…) se deberá administrar un producto contra estos pequeños individuos. Puede darse en comprimido o en pipeta, sea cual sea el formato, la respuesta al tratamiento es muy rápida.
  2. Baños con champú. Aunque puede resultar una medida difícil para realizar en un gato, no es imposible. Este tratamiento es muy útil para tratar tiña (con la aplicación de champú específico) o para tratar la piel seca, aportando componentes que nutran la piel. También tendrá un efecto calmante del picor muy potente. 
  3. Nutrición adecuada. Si desconoces como debe ser la nutrición de tu gato, deja que un profesional supervise la dieta de tu mascota. 
  4. Higieniza el entorno y crea un ambiente agradable. Si la caspa en tu gato tiene un origen ambiental, secundaria a alérgenos (por ejemplo, polvo) mantén limpios los espacios que tu animal frecuenta. Si se debe a que el ambiente es demasiado seco, una buena idea sería colocar un humidificador. 

En conclusión, la caspa en gatos puede tener orígenes muy distintos. Es importante acudir temprano al veterinario para que determine cuál es la causa del problema y establezca el tratamiento adecuado. Recuerda, este artículo es meramente informativo y no debes decidir una forma de tratamiento por tu cuenta, ya que la piel es muy sensible y podrías complicar la situación.  

Escrito por: Paula Rodríguez, graduada en Veterinaria y especializada en Medicina Tradicional China y Terapias Naturales.