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Castigar a tu gato con un vaporizador de agua: ¿buena o mala idea?

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© Shutterstock

¿Tu gato ha hecho una tontería y has pensado en castigarlo con un vaporizador de agua? ¿Es realmente efectivo? Daniel Filion, especialista en el comportamiento de los gatos en Educhateur, nos da la respuesta.

Por Jade del Arco

Castigar a tu gato con un vaporizador de agua

¿Funciona o no?

Está comprobado que castigar a tu gato con un vaporizador de agua (por ejemplo, cuando juega con su caca) no funciona demasiado. Una premisa que abarca también el resto de castigos que el dueño de un felino tiene en mente (o ha hecho ya) para luchar y corregir los malos comportamientos de su gato puesto que a pesar de tener miedo cuando sus papis les enseñan el vaporizador lo vuelve a hacer. 

Ejemplo práctico con el vaporizador de agua en la mano

¿Regañar a un gato rociándolo con un vaporizador de agua funciona? Marcel, el dueño de un gato con el que estoy "trabajando" en estos momentos, le explica a Daniel Filion: “Bueno, en mi caso funciona, cuando salgo con mi vaporizador de agua el gato se baja de la mesa”. Aún así, esta forma de regañar, que es universal, es también muy ineficaz… Para probarlo, tengo otra pregunta para Marcel: ¿Lo vuelve a hacer? ¿Vuelve a subirse a la mesa? Sí, ¿pero a la larga acabará entendiéndolo, no?''

El gato no comprende cuando lo rocías con agua

El hecho de que lo vuelva a hacer es un buen indicador de que en realidad no comprende lo que sucede, y hay más de una explicación. La primera tiene que ver con el hecho de que los gatos viven el momento presente. Es decir, si castigas a tu gato con un vaporizador de agua, o de otra manera, puede que unos segundos después ya esté repitiendo el mismo movimiento por el que le has regañado. 

Por lo tanto, es posible que regañes o castigues a tu gato por cosas diferentes cada vez y que él no llegue a comprender cuál es el motivo, incluso que interprete tu enfado de forma equivocada. Esto puede aumentar su estrés y ocasionar otros problemas de comportamiento.  

¡Olvídate de castigar a tu gato todos los días!

Para que el castigo sea efectivo, es necesario se repita cada vez que el gato repita el mismo comportamiento, sin excepción. Tomemos el ejemplo siguiente para entenderlo mejor: ¿Cuánto tiempo pasa hasta que vuelves a sobrepasar el límite de velocidad en la carretera después de haber cometido una infracción? ¿Unos días, una semana? El único lugar en el que todo el mundo respeta al 100% el límite de velocidad es el tramo que hay 500 metros antes del radar.

De esta manera; el castigo se aplica siempre y sin excepción en ese tramo, mientras que en otras zonas, las posibilidades de que nos “pillen” son mucho menores. Lo mismo sucede con tu gato. Y, por favor, no pienses que puedes castigarlo cada vez, todos los días y sin excepción.

Como le ocurre a la policía, es imposible que estés 24 horas supervisando al mismo individuo. Volviendo a la policía: si recibes varias multas en poco tiempo del mismo policía, pero no entiendes realmente el motivo, ¿no acabarías “odiándolo” ? O incluso harás lo posible por evitarlo para no recibir una nueva multa. Una cosa es corregir el comportamiento de tu gato y otra, muy distinta, maltratarlo y que termine odiándote sin saber muy bien por qué. 

Alternativas eficaces a castigar a tu gato con el vaporizador de agua

“Tiene usted buenos argumentos señor Educador, pero ¿qué hago para educar a mi gato si no le puedo decir que no ni regañarle?”, pregunta Marcel. Ya sea con el vaporizador de agua o a través de un manotazo en el hocico, la reprimenda no es eficaz con el gato.

Si lo único que hacemos es decir “no”, corremos el riesgo de que el gato cada vez tenga más comportamientos susceptibles de castigo y probará a base de "prueba y error" qué comportamiento le permite satisfacer sus necesidades y las de su amo.

Comportamientos alternativos

  • Premios. Entonces, ¿por qué no mostrarle un comportamiento alternativo y darle una recompensa por haberlo llevado a cabo? “¡Oye, sería genial si la policía nos premiase por respetar los límites de velocidad! Apuesto a que todo el mundo los respetaría”. ¿Y si, por ejemplo, alentamos a nuestro gato a que permanezca en el suelo, en un lugar específico? Cuando vea que es más rentable para él quedarse en ese lugar que subir a la mesa, el gato adoptará rápidamente ese nuevo comportamiento alternativo y esperará su recompensa - y lo hará cada vez de forma menos periódica-.
  • Juegos. También podemos ofrecer a nuestro gato una alternativa más atractiva, que sería la opción más sencilla para cambiar un comportamiento. Por ejemplo, poniendo a su alcance un árbol para gatos más alto que la mesa a la que suele subirse o hacer que se entretenga olfateando y jugando con hierba para gatos. 

Daniel Filion, especialista en el comportamiento del gato, asegura que no es bueno castigar una y otra vez a tu gato con el vaporizador de agua. Lo importante es tener paciencia y corregir poco a poco sus comportamientos poco ortodoxos. 

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