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Cómo acabar con el hipo de mi gato

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© Pixabay

Como bien sabes, los gatos también pueden tener hipo. No hay que alarmarse cuando ocurre, pero siempre nos causa cierta preocupación y ansiedad ante la angustia que sufre nuestro amigo 'bigotudo'. Pero nunca es agradable, la verdad.

Por Jose Manuel Cano

El gato se encuentra molesto durante unos largos minutos que requieren toda nuestra atención para descartar otras posibles causas más allá de la contracción involuntaria de su diafragma. Por ello, es crucial que sepamos cómo reaccionar cuando se presenta este molesto ataque. En Wamiz, hemos tenido la ocasión de hablar con varios veterinarios acostumbrados a tratar casos en los que el hipo del minino parece no detenerse nunca. Ellos nos van a recitar los consejos perfectos para calmar esa sensación de agobio que comienza en nuestros amigos y se nos 'contagia' por puro nerviosismo. Hay que tener autocontrol en este tipo de situaciones. Ahora bien, si el hipo del gato se alarga más de lo previsto -algunos expertos cifran en dos minutos el máximo tiempo para no preocuparnos-, hay que visitar al veterinario.

¿Qué es exactamente el hipo?

El hipo es el sonido que producen los gatos al inspirar involuntariamente por una contracción brusca e intermitente del diafragma. Esta contracción provoca el cierre de la epiglotis, que es lo que realmente produce ese sonido tan característico. Como ya habrás comprobado en alguna ocasión, el hipo gatuno no suena como el humano. Quizás por ello es más angustioso. El hipo del gato suena mucho más agudo. Algunas personas lo describen más como un chillido, un estridente chirrido que eleva la sensación de ansiedad, tanto en el gato como en el dueño. Aquí es importante escuchar atentamente el sonido y aprender a identificarlo por si en esta ocasión fuese diferente. Si fuese necesario, y para describirlo con precisión al veterinario, lo ideal es hacerle una grabación con el móvil, ya sea sólo del audio o también de vídeo.

Es aconsejable llevarlo al especialista si no tenemos claro que ese ruido que suena similar al hipo lo sea. No descartes que pueda tener algo atascado en su garganta o que esté un poco enfermo. Ante un hipo continuado o con muestras de malestar, lo mejor es acudir al médico.

¿Por qué aparece?

El motivo más frecuente por el que aparece el hipo es porque el animal come o bebe demasiado deprisa, de forma súbita, y aspira demasiado aire en su cuerpo. Es muy común en gatos cachorros, especialmente cuando todavía están siendo amamantados ya que el esfuerzo de mamar a veces les hace aspirar aire extra. Sin embargo, también puede deberse a otras enfermedades, alergias, trastornos metabólicos, problemas respiratorios, estrés, ansiedad, infecciones o simples bolas de pelo, tal y como nos recuerda el experto José Javier González, de la Clínica Veterinaria Vet&Vet. "Muchas veces me vienen propietarios a la consulta comentando que su gato expulsa bolas de pelo y lo que tienen es un asma de libro. La concienciación del propietario es este tema es fundamental", comenta. Pueden existir más causas. Existen casos en los que el hipo ha aparecido por culpa de medicamentos inmovilizadores -cuando al gato se le ha administrado anestesia para tratar otra dolencia, por ejemplo-, o por una alteración de su sistema nervioso central (a consecuencia de espasmos, convulsiones...). Otra explicación puede ser que lo que el gato está comiendo le cause una formación de gas en el estómago. El hipo se produce porque el gas intenta escapar por la boca. Para confirmarlo con seguridad, es vital acudir al veterinario. Sólo así se nos informará debidamente de qué es lo que le ocurre. Será entonces, solo entonces, cuando podremos tomar las medidas necesarias para evitar el hipo.

Medidas para evitar que aparezca

El hipo es impredecible y no existe una fórmula matemática para poderlo evitar. Sin embargo, sí podemos seguir una serie de pautas para minimizar los riesgos. Para empezar, lo prioritario es que nuestro gato se encuentre tranquilo y relajado. Debemos procurar que el ambiente que le rodee no le produzca ningún tipo de turbación.

Además, para evitar que el hipo aparezca después de una ingesta precipitada de comida o agua, es recomendable humedecer su pienso para que mastique con más pausa. En este sentido, no hay que olvidar que lo ideal es proporcionarle una comida de alta calidad, sin cereales ni subproductos. A veces, el hipo comienza a partir de algo tan simple como tragar saliva con el aire en el momento equivocado. Una solución para evitar que aparezca el hipo después de una ingesta de comida apresurada es colocar sus tazones ligeramente elevados. De este modo, el gato tendrá que hacer un poco más de esfuerzo para conseguir la comida y ralentizará el proceso de digestión, reduciendo al máximo las posibilidades. Por último, y para evitar que el gato pueda tragar bolas de pelo que le causen malestar y posibles atoramientos, es recomendable cepillarlo con cierta frecuencia para eliminar el pelo muerto ya que el pelaje que normalmente ingiere es exclusivamente suyo. Si observas que el gato siempre tiene un hipo muy intenso, es recomendable hacerle las pruebas de la alergia. En muchos animales, el hipo puede ser un síntoma de alergia. Es importante confirmar si sufre algún tipo de alergia e identificar qué agente provoca esta reacción hipersensible. "Algunos gatos tosen, otros parece que quieren expulsar bolas de pelo o algo similar, a veces también se puede confundir con asma bronquial felino. Hablar de este tema requiere una lección larga y tendida", comenta el veterinario José Carlos Jaenes Amarillo.

¿Qué hacer si aparece?

Mantén la calma. Aunque sus sonidos sean estridentes, aunque veas que está incómodo porque no entiende lo que le está ocurriendo, lo más normal es que desaparezca pasados un par de minutos. Dale su espacio, deja que intente relajarse, no se está ahogando. Obsérvalo y espera. Si no se le pasa rápido, podemos ayudarle dándole un poco de agua o comida húmeda. Mucho cuidado porque no hay que obligarle a que beba o coma, simplemente le podemos acercar un poco de agua y humedecerle el hocico. Que él decida si quiere beber o no. Si le obligamos podemos hacer que se atragante, mucha atención. Si pasados dos minutos no se le ha quitado, hay que llevarlo al veterinario. Si el hipo se convierte en algo habitual después de comer, y cambiando la dieta no se resuelve, es probable que se deba a una razón más seria. A veces, el hipo puede ser síntoma de una reacción alérgica. Lo mejor, ante la duda, es llevarlo al veterinario.