Mientras la cuna del pequeño debía permanecer vacía hasta el 25 de diciembre, las cosas no salieron exactamente como estaba previsto…
¿Qué se movía en el portal de Belén?
Un invitado sorpresa
El pasado 5 de diciembre, antes de la misa del domingo por la mañana, un cachorro entró en la iglesia. Se dirigió directamente al altar, donde se encontraba el belén, y sin dudarlo, se acurrucó entre las figuras de José y María.
Un adorable invitado
Después de misa, los fieles se reunieron en el patio de la iglesia para tomar un café y algunos aperitivos. El pequeño perro, ya espabilado tras su siesta, los siguió, encantado.
Los asistentes afirmaron que se trataba de un cachorro del vecindario, ya que parecía feliz y bien alimentado.
Quienes asistieron a la misa se emocionaron al ver que había elegido la cuna de Jesús como su lugar de descanso.