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El galgo español, un perro de moda lleno de contradicciones en las que no repara nadie

Cada vez son más personas las que quieren adoptar a un galgo. Sin embargo, ¿lo hacen teniendo en cuenta las necesidades de esta raza tan maltratada? 

Por Rocío R. Gavira

Publicado el 31/1/21 19:01, Actualizado el 8/2/21 14:55

Nos guste o no, el galgo español es un perro diseñado para la caza. Así lo quiso el hombre en su día, desde que domesticó a este perro, y así persiste hoy. Tanto dura todavía que el galgo es una de las razas más maltratadas en España.

Cuando más sufre es en temporada de caza. El uso de estos perros para cazar liebres es justo ese: una mera herramienta a la que cazadores abandonan o matan cuando dejan de servirles 😡😡😡.

Día Mundial del Galgo, un perro de moda

Por ello en 2017 nació el Día Mundial del Galgo que se celebra mañana, 1 de febrero. El espíritu de rescatar a este perro y ayudarle, ha hecho en este tiempo que el galgo sea un perro que está de moda. Pero su raza conlleva una serie de contradicciones en las que no repara nadie.

1. El galgo tiene instinto de caza y debe saciarlo

Sus orejas actúan como los alerones de un Fórmula 1 ©Shutterstock​​​​

Al adoptar a un galgo, tienes que tener en cuenta sus necesidades. El galgo tiene instinto de caza por naturaleza, y para saciarlo debe salir al campo, olfatear, pasear libre y correr. Es un perro muy físico. 

Si no libera esa energía, “el instinto de caza puede aparecer persiguiendo a corredores, bicis, o echar a correr detrás de otro perro en el parque”, explica Sergio Tallón, el educador de Senda Canina.

“No es que tu galgo sea bruto jugando con el otro perro, es que está «cazando»”, señala Tallón. Incluso el no saciar ese instinto, puede hacer que “su ansiedad derive en morder cosas en casa o en otras inseguridades”

2. El galgo corre al estilo guepardo

Las dos pocisiones en las que apoya las patas en el suelo ©Shutterstock

El galgo necesita correr y lo hace de una forma peculiar. Su estilo se conoce como ‘galope de doble suspensión’, parecido al del guepardo. El galgo puede correr a una velocidad de 72 kilómetros por hora

Es un experto en tomar las curvas. Los músculos de sus caderas hacen que cambie de dirección fácilmente, en zigzag. Es decir, calca los quiebros de las liebres. 

3. Amigo de faraones y reyes

Esbeltos y de cabeza afilada ©Shutterstock

Con esas cualidades, no es de extrañar que el hombre quisiera al galgo para él. Hubo un tiempo en que era amigo de faraones y reyes (*). Tutankamón tenía un galgo y al morir, mandó embalsamarlo para que le acompañara en la otra vida.

Visigodos y andalusíes siempre tuvieron a los galgos con ellos. Hasta las leyes medievales penaban con la muerte a quien lo maltratara. Ojo, no a todos los perros, al galgo.

¿Cómo una raza casi venerada es tan maltratada hoy? 🙏😢

4. El galgo aprecia su espacio

©Shutterstock

Aunque el galgo fue una de las primeras razas domesticadas, su timidez y desconfianza siempre le ha hecho mantener las distancias con el hombre. De hecho, al galgo le gusta la independencia y que respeten su espacio, como los gatos. 

5. En casa, no hay galgo

Necesita ahorrar fuerzas para cuando se lanza a correr ©Shutterstock

Igual que el galgo puede casi duplicar la velocidad de Usain Bolt, su deporte favorito en casa es dormir: ¡hasta 18 horas en la cama! Y además, le gusta estar bien calentito, es muy friolero por la poca grasa de su piel.

Esta es una de las razones por las que se dice que el galgo es un perro de casa y no de caza, cuando no es así al 100%. ¿Quieres adoptar a un galgo? Adelante, siempre y cuando tengas presente estas y sus otras muchas necesidades de esta raza tan especial.

🧐  Referencia: El gran libro de los galgos, Antonio Romero Ruiz.