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¿Cómo conseguir que tu perro te comprenda cuando le dices que “no"?

Conseguir que tu perro entienda no advice © Shutterstock

Para acabar con lo que consideramos las preocupaciones relacionadas con el comportamiento del perro, la primera palabra que nos viene a la mente para atajar ese problema es “no”. ¿Pero es esto una buena idea? ¿Cómo hacer que tu perro comprenda una prohibición? ¿Cuáles son los límites de usar el "no"? Todo esto es lo que vamos a ver en este artículo.

Por Bosch Maica

"No", ¿la palabra mágica para que obedezca?

Lo sabes tan bien como yo, "NO" es una palabra que usamos durante todo el día para cualquier cosa. La usamos para comunicarnos con nuestro perro pero puede no ser lo suficientemente clara, y si lo hacemos mal la palabra será "aborrecida", es decir, perderá todo su significado porque el perro la escuchará para todo y dejará de tener sentido. Aunque hay algunas razas de perros más obedientes que otras, tenemos que tener en cuenta la importancia de no seguir repitiéndole al animal la misma orden o dejará de escuchar

Prohibir no es aprender

Por otro lado, recuerda que con la prohibición absoluta no se aprende nada. Una vez que se emite la prohibición, es importante permitirle al perro la libertad de decidir hacer una cosa u otra.

Un ejemplo de lo que pasa con los mordiscos. Para detenerlos no es necesario decir una palabra, apartarse del animal y ofrecerle un juguete será suficiente para hacerle entender que tiene la posibilidad de desahogarse con sus juguetes. Si además le prestar atención al animal cuando juega con su juguete, le muestras que tiene interés en centrarte en él sin necesidad de que te mordisquee.

El perro deja de hacer lo que no nos gustaba pero no ha hecho falta usar la palabra “no".

Si un perro desarrolla un tipo de comportamiento es porque hay una razón, pero tiene porque ser la de molestarnos a nosotros, las personas. Estoy pensando, particularmente, en todas las cosas que son capaces de destrozar cuando los perros se sienten aburridos o están estresados.

Así que estudia el comportamiento de tu mascota para comprender las causas, consigue ayuda de un profesional de perros para analizar la situación y encontrar soluciones.

¿Qué puede reemplazar al "no" para que tu perro obedezca?

El castigo es solo una herramienta, el refuerzo positivo es mucho más efectivo. El refuerzo deja un rastro indeleble en el cerebro, un recuerdo de una sensación agradable que el perro querrá volver a vivir. Contrariamente a lo que pasa con el castigo ya que según los métodos utilizados, puede dejar un sentimiento de miedo, una angustia que el perro no querrá volver a sentir.

Es posible que aprendas la manera de funcionar que tiene tu can para que sepas detener esta acción cuando está en curso, pero sabiendo que el animal tiene el derecho de hacer otra cosa.

Un aprendizaje muy útil es el de "fuera" o "no toques". Le permite al perro entender que debe alejarse de la acción que estaba iniciando. No hay una prohibición total que no le deja hacer nada más, solo debe frenar ese interés repentino por algo.

Es útil para que aprendas cómo llevar acabo esta nuevo orden con tu compañero.

Para este aprendizaje:

  • Coge un bocadillo o el juguete favorito de tu perro, algo que le guste.

  • Coloca esta recompensa frente al perro, bastante lejos al principio para que no pueda alcanzarla.

  • Si trata de atraparlo, retrocede la recompensa. Si ves que tu perro está realmente emocionado por este regalo o juguete, cambia su recompensa. Coge uno que tenga menos valor, puedes aumentar este valor más adelante, cuando el perro haya entendido el propósito del ejercicio.

Todo lo que tienes que hacer es recompensar a tu perro cuando se aleja de su motivación. ¡Atención, puede ir muy rápido, hay que ser muy observador y aprovechar cada oportunidad para recompensarle! Luego verás que tu can lo hace por sí solo, casi automáticamente, aquí es donde puedes empezar a utilizar la palabra que hayas seleccionado, "fuera" o "no toques", una palabra que no se aborrecerá como el "No" que hemos visto arriba.

Haz este ejercicio 5 minutos al día y aumenta gradualmente su duración  para que el perro cada vez lo tenga más difícil para desviar la atención y por lo tanto pueda perfeccionar esa técnica. Reduce gradualmente la recompensa que le das, ponla en el suelo, cámbiala de sitio y ponla en un lugar que le resulte más estimulante... Puedes ir aumentando la complicación del ejercicio a medida que tu perro vaya asimilando los conceptos que le están enseñando. 

En definitiva, si ves que tu perro está bloqueado, tan sólo tienes que retroceder y volver al paso anterior para empezar de nuevo desde el punto en el que el perro se perdió.  

Escrito por: Maica Bosh, experta en mundo animal, especialmente canino y felino.