¿Cuánto cuesta una visita al veterinario?

Una veterinaria atienda a una cobaya en su consulta. / hedgehog94
Una veterinaria atiende a una cobaya en su consulta. / Hedgehog94

Los costes del veterinario pueden variar mucho en función de la visita. ¿Quieres saber cuánto te va a costar el veterinario? Te lo contamos

- Anuncio Publicitario -

La mayoría de la gente toma conciencia de cuánto cuesta una visita al veterinario cuando, valga la redundancia, visita al veterinario. Mientras no has tenido la necesidad de llevar a tu perro o gato a la consulta, más allá de las vacunas pertinentes, probablemente sea algo en lo que no has pensado demasiado. Ahora bien, los costes del veterinario pueden variar mucho en función de la visita, de lo que le ocurra a tu mascota. Si quieres saber cuánto te va a costar el veterinario, te lo contamos en este artículo.

Una mascota supone un gasto económico

Recuerdo que en una ocasión un compañero becario me preguntó qué le podría ocurrir a su perro. El chiquillo sabía que llevo años con Chufa y pensó que le podía resolver el asunto. Me dijo: “Mi perro se ha despertado con todo el hocico hinchado, ¿qué crees que puede ser?”. Le respondí que no tenía ni idea, que a mi Chufa nunca le había pasado eso. Y, lógicamente, le expresé que lo mejor sería que lo llevara al veterinario. Su respuesta llegó pronto: “No tengo dinero para el veterinario”. Entonces, alma de cántaro, ¿por qué tienes perro? Fue la réplica instantánea que le lancé y la que lanzo ahora a modo de reflexión.

Una veterinaria observa la radiografía realizada a un perro. / Monkey Business Images
Una veterinaria observa la radiografía realizada a un perro. / Monkey Business Images

El veterinario, ¿es caro?

Nadie quiere ni piensa que su perro o su gato puedan sufrir algún percance o ponerse enfermos. Nadie cae en ello hasta que le duele el bolsillo y comprueba cuanto cuesta una visita al veterinario. Los gastos veterinarios pueden ir más allá de las vacunas o revisiones que le tocan a tu mascota cada ‘x’ tiempo. En algún momento puede necesitar una analítica, una radiografía o incluso operarse de una pata porque se le ha roto, por ejemplo. Todo eso cuesta dinero y resulta que algunas personas sueltan aquello de “el veterinario es muy caro”. Pero, “¿muy caro en comparación con qué?”, responde la veterinaria Ana Martínez, del Centro Veterinario Albayda.

Ocurre una cosa: las personas en España no estamos acostumbradas a pagar por nuestra salud. En nuestro país contamos con una sanidad pública y pagar por la salud de un perro o gato puede ser… extraño para algunos. Has de tener claro que, igual que en ocasiones vas un médico privado en lugar de acudir a la Seguridad Social, la medicina veterinaria es un servicio privado al que accedes por el bien de tu perro o gato. Además, a esto hay que añadirle un dato importante que se suele olvidar: los servicios veterinarios cuentan con el 21% de IVA en España.

El precio del veterinario, con el 21% de IVA

En septiembre de 2012 entró en vigor el R. D. Ley 20/2012 sobre IVA aplicable a los servicios veterinarios, que cambió este del 10% que se venía pagando al 21%. En ese momento, la mayoría de los centros veterinarios asumieron esa subida que salía directamente de sus beneficios para no tener que subir el precio de los servicios a los clientes”, recalca la veterinaria consultada por Wamiz. O sea, la mayor parte de las clínicas veterinarias de España decidieron responsabilizarse de esa subida del 11% para no perjudicarte ni a ti ni a tu mascota.

- Anuncio Publicitario -

A primeros de octubre, tras la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2019, el Consejo de Ministros contempló una rebaja del IVA en servicios de veterinaria del 21 al 10%. Pero todavía no se sabe cuándo llegará. Por el momento, el precio del veterinario en España sigue con ese el 21% de IVA. Las mascotas, al contrario que otros países europeos, están consideradas en nuestro país como objetos, y por tanto, todo lo relativo a ellas tributa a once puntos más. “Esto es lo que sucede con los veterinarios, que tributamos al 21% de IVA, a diferencia de los médicos, los dentistas, los oftalmólogos, o cualquier otra profesión sanitaria, que tributan al 4% de IVA o incluso están exentos de pagarlo”, explica Ana Martínez.

Un perro en la consulta del veterinario. / didesign021
Un perro en la consulta del veterinario. / didesign021

El precio medio de una consulta

¿En qué se traduce esto para el paciente-cliente? Si una consulta veterinaria te cuesta una media de 30 euros, por ejemplo, “Hacienda recauda de manera directa 6,30 euros de la misma, quedando para el centro veterinario 23,70 euros a los que hay que quitar todos los gastos de una consulta veterinaria: material usado como agujas, jeringas o gasas; el coste del trabajo del veterinario; gastos fijos y variables de esa consulta” dependiendo de lo que necesite tu mascota.

Otro aspecto relevante para entender cuánto cuesta la visita al veterinario es la propia consulta en sí. “Debemos valorar el trabajo que realiza el veterinario en la consulta con nuestro pequeño, el tiempo que le dedica; si nos dedica también tiempo a nosotros para preguntarnos por su salud, el tiempo de duración de la consulta, el tipo de material que utiliza en la consulta o exploración –detalla Ana–. No se puede pagar lo mismo en una consulta a la que vas por una vacunación que se realiza en 10 minutos, que aquella que dura 30 minutos en la que el veterinario ha hecho una buena exploración al animal y ha podido detectar anomalías o problemas que requieran solución. O simplemente en la que ha utilizado todos los medios que están a su alcance para asegurarse de que la salud de tu mascota está en perfecto estado como para poder poner una vacuna”.

Andalucía, la más barata de España

Asimismo es importante saber que la medicina veterinaria avanza a pasos agigantados. Es decir, es igual de importante formar al personal de las clínicas veterinarias, “formación costosa y que en la mayoría de los casos asumen los centros”, aclara Martínez; “como tener una gran cantidad de aparatos y material para trabajar”. Cada día más las clínicas están equipadas “con máquinas e instrumentos que facilitan la labor diagnóstica y de tratamiento, pero hay que pagarlas, y son exactamente igual de caras que las que se utilizan en medicina humana e incluso más, puesto que hay que adaptarlas a la medicina veterinaria”, apunta la profesional de Albayda.

Un veterinario coge en brazos al gato que atiende en su consulta. / 4 PM production
Un veterinario coge en brazos al gato que atiende en su consulta. / 4 PM production

Teniendo todos estos factores en cuenta, material, profesionales y tiempo, el precio de una consulta veterinaria varía según la Comunidad Autónoma. Una visita al veterinario te puede salir en Andalucía por un precio de entre 25 y 30 euros, el más barato de España. Mientras que en otras zonas como Cataluña o Baleares acudir al veterinario te puede costar sobre 35 euros, “cuando los gastos de material son los mismos porque una máquina de radiología cuesta lo mismo en Galicia que en Andalucía”, expone la veterinaria.

- Anuncio Publicitario -

Lo barato sale caro

Si quieres lo mejor para tu mascota, no te importará cuánto cuesta la visita al veterinario. Querrás acceder a materiales de calidad y profesionales que le traten como se merece y eso, amigos, hay que pagarlo. Es fácil: si consideras a tu perro, tu gato, tu cobaya, loro, ¡el ser vivo que sea!, un miembro más de tu familia, lo lógico es que quieras los mejores cuidados para él. Por ello, “la medicina veterinaria cada día exige mayor compromiso, mayor conocimiento y un mayor rendimiento de cara a nuestros pacientes y clientes”, asegura Ana Martínez.

Tener una mascota en casa conlleva una responsabilidad. No se trata solo de cuántas veces hay que sacar al perro a la calle, de los cuidados que necesita un gato o una cobaya, o el pienso del loro. Hay que valorar si como unidad familiar puedes asumir el gasto de tener a ese bicho –siempre en sentido cariñoso– revoloteando en casa. Porque cuando nos duele el bolsillo, es cuando vienen los problemas que pueden comenzar por desatender a la mascota y acabar con el animal abandonado por pura irresponsabilidad. Y nadie quiere eso, ¿verdad? 😉

Lee también: Sarro en perros y gatos: cómo evitar una preocupante enfermedad en sus dientes

Redactora. En ocasiones le pongo voz a los pensamientos de mi perra, Chufa. Si algún día le da por hablar seguro que entraría en bucle: jugar, pelota, calle, jugar, calle, comer, comer, calle... y en ese orden. Sí, me tiene loca.