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Remedios caseros para los ácaros de los oídos de tu gato

Remedios naturales para los acaros en los oidos de un gato advice © Shutterstock

Hace poco que has descubierto que tu gato tiene una infección parasitaria, bichitos diminutos en los oídos que le provocan mucho picor. Y te sabe muy mal a la vez que te asquea. Quieres sacárselos YA. 

De hecho, es lo que deberías hacer. Este tipo de bichos se llaman ácaros y pueden generar infecciones con mucha facilidad, y acabar con problemas como la otitis o incluso ya infecciones que puedan afectar a la audición de tu gato. 

Pero no puedes esperar a llevarlo a un veterinario, o no puedes permitírtelo ahora mismo. Así que buscas una solución. Bienvenido al mundo de los remedios caseros.

No será algo milagroso pero te aseguro que te ayudaremos con el problema de los ácaros en tu gato de la forma más natural posible. 

Por Bosch Maica

Tratamientos caseros para el ácaro de oído

¿Te gustaría saber qué remedios pueden ayudar en este problema que afecta a tu gato?

Conoce cuáles son los productos naturales que podrás aplicar directamente en la zona afectada para echar a esos molestos intrusos. Antes que nada, asegúrate de aplicar estos productos con la mayor suavidad posible. 

Tendremos una combinación de tres remedios que se complementarán mutuamente, ya que uno eliminará y echará a los ácaros y bacterias, otro desinfectará heridas y otro creará una barrera para que no vuelvan a aparecer.

Ajo con aceite de oliva

Mezclados, estos componentes eliminan las bacterias e hidratan el oído del gato, curando así cualquier problema infeccioso de raíz. Asegúrate de picar el ajo y mezclar bien los componentes hasta hacer una pasta líquida. 

Es recomendable dejar que la mezcla (en versión líquida) repose por al menos medio día para que se expandan todas las propiedades uniformemente. Luego podrás aplicarlo mediante un cuentagotas, casi sin que el gato se dé cuenta. 

No le toques las orejas, deja que el líquido actúe y si ves que los efectos no desaparecen vuelve a probar (tal vez no le ha llegado el líquido a toda la zona afectada). Asegúrate, después de un buen rato, de pasar una gasa por la orejita para sacarle el líquido sobrante. 

Agua oxigenada 

Si tu gato tiene heridas causadas por el hecho de rascarse en exceso, esto puede ser ideal. 

El agua oxigenada es un arma de doble filo cuando se utiliza con animales. Sobretodo con gatos. Ya que es un gran curador de heridas pero puede provocar mucho dolor si se están desinfectando zonas muy afectadas y volver agresivo al animal. Ten mucho cuidado cuando vayas a aplicarlo. 

Una forma de hacerlo correctamente es mojar un paño o algodón con este líquido y darle unos toquecitos en el interior de la oreja de forma disimulada mientras acaricias a tu gatito. 

Aloe Vera

El aloe vera es una de las plantas usadas por excelencia para problemas de la piel. Tiene la propiedad de calmar irritaciones y curar quemaduras con una gran facilidad. 

Además, con la humedad generada por el gel (que podrás aplicar como si fuera una crema) evitarás que los ácaros vuelvan a aparecer. Vigila que tu gato no ingiera esta planta

Prevenciones contra esta infección parasitaria

Lo más lógico es vigilar frecuentemente las orejas de nuestros peluditos. No está de más que durante algunas de nuestras sesiones de mimos le revisemos las partes que podrían estar comprometidas por heridas o infecciones. 

Prevención, pero sin volvernos locos

Evita limpiar de forma obsesiva las orejas de tu gato, aunque haya padecido alguna vez estos problemas. El exceso de limpieza muchas veces genera irritaciones y conseguimos el efecto contrario al deseado. Mantén la calma. 

Si detectamos que puede tener la oreja sucia podemos hacer un tratamiento preventivo, ya que esta suciedad podría atraer a los ácaros fácilmente. 

Cualquier veterinario además te dirá que debemos desparasitar a nuestro gato varias veces al año (más o menos dependiendo de la cantidad de veces que tu gato salga a la calle). 

Alimentación sana 

Algo que también puede ayudarle a combatir estos parásitos es tener un sistema inmune fuerte. Asegúrate de conseguirlo dándole una alimentación suficiente y sana. 

Amistades peligrosas

También debes de tener en cuenta con quién se junta tu gato. Si sale a la calle es muy probable que algún otro gato, en un refregón, le haya traspasado algunos de estos bichitos. Y es que estos parásitos son altamente contagiosos. Saltan de un gato a otro con suma facilidad. 

Lo mismo se aplicará a perros y personas. De hecho, tu gato podrá pasarle estos bichitos a tus otras mascotas o a ti mismo (aunque esto último es más raro de ver). 

Y aparte de sus compañeros también deberás de sospechar de ti mismo. Debes mantener limpio el ambiente en el que está normalmente tu gato. Asegúrate de limpiar a menudo su cama y sus juguetes para evitar problemas de este tipo. 

La higiene es fundamental siempre

Para un gato, la limpieza es muy importante. No es por nada que se duchen durante un tercio del día. Tú también debes ser limpio por él a veces. Aunque evita utilizar estos productos para limpiar. 

Escrito por: Paula Rodriguez, graduada en Veterinaria y especializada en Medicina Tradicional China y Terapias Naturales.
Fuentes: Wakyma, Nutro y Mi gato persa