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¿Cuáles son las enfermedades cardíacas en gatos?

gato con enfermedad cardíaca advice
© Shutterstock

Estas son las enfermedades cardíacas que puede padecer tu gato. Infórmate sobre las causas y síntomas para tratarlas de la mejor forma posible.

Por Jose Manuel Cano

Enfermedades del corazón en los gatos

Nuestros adorables felinos también pueden sufrir enfermedades relacionadas con su corazón. Al tratarse de seres tranquilos y aparentemente relajados, normalmente saben enmascarar sus primeras señales de advertencia por su facilidad para el sueño plácido y por su estilo de vida pacífico. Además, hay que recordar que muchos de los síntomas relacionados con este tipo de patologías pueden confundirse con las enfermedades respiratorias

En Wamiz, hemos tenido ocasión de hablar esta vez con el veterinario Juan José López López, experto en cirugía y traumatología de la Clínica Trauvet, que nos aporta algunas claves de este tipo de dolencias y sus causas. "Por supuesto que los gatos pueden sufrir enfermedades cardíacas, igual que los humanos. Cualquier paciente animal es vulnerable a sufrir cualquier tipo de patología cardíaca". En este sentido, y en opinión de nuestro experto, hay que distinguir entre dos grandes ramas de patologías cardíacas. "Existen enfermedades congénitas de nacimiento y también enfermedades adquiridas o cardiopatías por edad".

Muerte súbita en gatos

Muchas personas tienden a relacionar las afecciones cardíacas con la denominada muerte súbita del gato. El infarto repentino es complicado de prevenir y totalmente impredecible, aunque lo más complejo es que puede producirse a consecuencia de enfermedades que no están relacionadas con el corazón. En muchas ocasiones, es necesario recurrir a la necropsia para determinar la razón exacta del fallecimiento y, tras comprobar los resultados, existen hasta cinco causas distintas que explican el fallecimiento súbito del animal, tres de las cuales no tienen nada que ver con el corazón felino. Estas tres enfermedades suelen tener desenlaces fatales

  • Peritonitis infecciosa felina: Es una enfermedad infecciosa causada por un virus llamado 'coronavirus' que se manifiesta en fiebre, anorexia, aumento del volumen del abdomen y acumulación de líquido. 

  • Virus de la Inmunodeficiencia Felina: Es una inmunodeficiencia que daña el sistema inmunológico del gato, lo que le incapacita para combatir otras patologías. Este virus “se transmite a través de la saliva y es como un SIDA felino que afecta a su sistema inmune”, nos explica Felipe Vázquez, del Centro Veterinario CatDog. El virus llega a consecuencia de una mordedura entre gatos.

  • Toxoplasmosis: Es una enfermedad contagiosa que se transmite a través de un parásito denominado 'toxoplasma gondii'. El gato se contagia al ingerir carnes o tejidos infectados o cazados en su hábitat, bebiendo aguas contaminadas o durante la lactancia si la madre está enferma.

 Abordemos ahora las dos enfermedades cardíacas que están detrás de una muerte súbita felina:

  • Cardiomiopatía hipertrófica: Endurecimiento y engrosamiento del corazón que se da sobre todo en gatos esterilizados de mediana edad. Se caracteriza por colorear las encías de azul, dificultar la respiración y alterar el ritmo cardíaco, además de vómitos y disminución del apetito.

  • Gusano del corazón: Es una enfermedad producida por una especie de nematodo parásito (Dirofilaria immitis) que se expande de huésped a huésped a través de las picaduras de mosquitos. El parásito, en su último estado reproductivo del ciclo de vida, reside en el corazón de su huésped donde puede quedarse varios años, hasta que mata al huésped por un paro cardíaco.

gato mirando a su dueño
La muerte súbita en gatos puede deberse a otras enfermedades que nada tienen que ver con el corazón del felino.©Shutterstock

Cardiomiopatía Hipertrófica (HCM)

Es la patología cardíaca más frecuente en los gatos. La HCM, por sus siglas en inglés, consiste en el engrosamiento de las paredes miocárdicas izquierdas del corazón. Es una patología hereditaria que suele manifestarse en gatos de raza pura de edad avanzada. Normalmente, todos los problemas están relacionados con esta parte del órgano. "Son enfermedades del corazón izquierdo", nos comenta de pasada Juan José López. El atrio de estos pacientes suele estar aumentado y a veces se evidencian trombos en su interior.

El cuadro se desencadena principalmente por la falta de relajación del ventrículo izquierdo. Es probable que sea el resultado de una alimentación carente de proteínas a base de carne. La gravedad de esta enfermedad depende del grosor de la pared cardíaca. El corazón se contrae con fuerza, la sangre que entra en el ventrículo sale con potencia, pero sale en pequeña cantidad por la falta de elasticidad de las paredes. Eso conlleva a un aumento de la presión diastólica del ventrículo izquierdo, el atrio izquierdo termina por dilatarse, y el aumento de presión en venas pulmonares terminan produciendo edemas pulmonares y derrames. Un caso leve podría permanecer sin cambios durante muchos años y luego progresar repentinamente y volverse grave.

La HCM puede evolucionar rápidamente en algunos meses o muy lentamente a lo largo de varios años

Los síntomas que puede notar el dueño son diversos: tos, dificultad para respirar, cansancio al mínimo ejercicio, vómitos, soplo cardíaco, arritmia y paresia de las extremidades posteriores. No obstante, se trata de una patología cuya sintomatología es muy diversa y depende lo avanzada que se presente la enfermedad. En gatos jóvenes, normalmente no se nota absolutamente nada. El problema es que es una enfermedad 'oculta' que puede llevar a un desenlace fatal cuando sometemos al gato a una intervención quirúrgica teóricamente menor como una simple castración. También puede desembocar en la muerte súbita del animal con la conmoción que esto produce cuando creemos que está sano.

Los gatos que sufren este tipo de insuficiencia cardíaca tienen un pronóstico de vida bastante corto, de hecho suelen vivir menos de un año la mayoría, aunque hay excepciones y algunos pueden vivir incluso varios años. Algunos gatos solo desarrollan un engrosamiento mínimo, los cuales tienen mejor pronóstico; otros, sin embargo, desarrollan un problema mucho más importante.

Insuficiencia cardíaca congestiva 

Es una condición en la que el corazón de un gato no puede suministrar suficiente sangre al cuerpo. Puede ser causada por un fallo en el lado izquierdo, el lado derecho o en ambos lados del corazón. Cuando el órgano comienza a dar fallos, el organismo tiende a compensar para asegurar que todos los tejidos reciben la sangre y el oxígeno necesarios. A medida que la enfermedad avanza, estos mecanismos de compensación se agotan. El corazón es entonces incapaz de bombear suficiente sangre al cuerpo, por lo que el líquido se embalsa, con mayor frecuencia en los pulmones, causando congestión y ahogo.

Al igual que ocurre en la muerte súbita, la miocardiopatía hipertrófica -cuando las paredes del corazón se engrosan-, es una de las causas más comunes de esta afección felina. Los síntomas se resumen en respiración rápida o difícil, debilidad, letargos, cansancio y pérdida de apetito. También existen otras causas menos comunes que la provocan como el hipertiroidismo, una alta presión arterial, deficiencias o bloqueos de las válvulas cardíacas, defectos o coágulos en las paredes o en el interior del corazón, líquido en el saco que rodea al corazón, alteraciones del ritmo cardíaco, enfermedad del gusano del corazón, tumores, anemias...

Existen tratamientos paliativos que pueden revertir parcial o completamente el problema del corazón, pero en la mayoría de los casos la enfermedad es incurable. Los medicamentos, eso sí, pueden ayudar a mejorar la calidad de vida del gato y prolongar su supervivencia.

La insuficiencia cardiaca congestiva puede ocurrir en cualquier momento de la vida, aunque se da con más frecuencia en gatos de mediana y avanzada edad. Los gatos de la raza Maine Coon pueden estar genéticamente predispuestos a ciertos tipos de insuficiencias cardíacas.

gato aletargado
La insuficiencia cardíaca se presenta normalmente en gatos de mediana y avanzada edad.©Shutterstock

Cardiomiopatía dilatada

Es una enfermedad que consiste en la dilatación del ventrículo izquierdo o ambos y la falta de función sistólica del corazón. Dicho de otra manera, es cuando al órgano le fallan las fuerzas en la contracción. La causa suele ser por falta de taurina en la dieta, aunque también hay causas idiopáticas, es decir, desconocidas. Los síntomas que pueden notar los propietarios son múltiples: decaimiento, anorexia, debilidad, dificultad para respirar y abdomen dilatado.

La gran mayoría de los casos se dan en gatos alimentados con piensos de baja calidad o piensos de perro carentes de taurina. Esta falta de contracción de las paredes del corazón propicia una dilatación de los ventrículos, por lo que la sangre se acumula en esta zona más de lo normal aumentando la presión.

Normalmente desemboca en un edema pulmonar o un derrame pleural si afecta al corazón izquierdo

La esperanza de vida con esta patología es muy pesimista: no más de 15 días en animales sin deficiencia de taurina. En animales con deficiencia de taurina varía dependiendo del grado de dilatación del corazón. La mejor forma de prevenir esta enfermedad es proporcionando al gato una dieta comercial de calidad que contenga los niveles de taurina adecuados. 

Cardiomiopatía Restrictiva (MCR)

Por el momento no existen estudios avanzados sobre este tipo de dolencia. Es una disfunción diastólica y, por lo tanto, tiene una presentación clínica similar a la cardiomiopatía hipertrófica. El caso es que esta patología muestra una anormal rigidez del miocardio que dificulta la relajación ventricular, pero normalmente preserva la funcionalidad contráctil. Suele afectar a gatos de mediana edad y ancianos y los signos clínicos son indistinguibles en comparación con la hipetrófica. Normalmente se desarrolla de forma repentina. 

El tratamiento de esta enfermedad es sintomático y paliativo. El objetivo es mejorar los signos de insuficiencia cardíaca congestiva y evitar o manejar la formación de un tromboembolismo sistémico. Se trata de una enfermedad terminal asociada a un mal pronóstico clínico. La mayoría de los gatos mueren en muy poco tiempo y pocos gatos que no muestran signos clínicos sobreviven más de un año.

¿Cómo reconocer las señales?

En todos estos casos, existen una serie de premisas básicas que nos pueden ayudar a identificar una enfermedad cardíaca en potencia. "Las razones son variadas, desde una mala alimentación hasta obesidad", nos recuerda Juan José López:

  • Aletargamiento: Si la circulación sanguínea no es la correcta, cualquier tipo de actividad física hará que el gato se sienta débil o mareado, por lo que preferirá descansar en todo momento. 

  • Frecuencia respiratoria alta: Si el gato respira deprisa aún estando en reposo. Más de 35-40 respiraciones por minuto se considera alto y un número aún mayor es preocupante y muy anormal. El dueño debe contar el número de respiraciones por minuto para dar buena cuenta de ello al veterinario. Es importante hacerlo en casa porque normalmente hiperventilan cuando lo trasladan a la clínica, lo cual dificulta un sondeo preciso. 

  • Jadeos: Es muy raro que el gato respire por la boca. Cuando ocurre es porque intenta de llevar más oxígeno del habitual a los pulmones por alguna razón. Observa las señales de respiración anormal. En un gato sano es difícil observar el movimiento del pecho. Si por el contrario, tiene dificultades para respirar, el pecho se moverá de una manera exagerada, lo que es una señal clara.

  • Falta de aire: Si el gato se recuesta sobre su vientre con la cabeza y el cuello extendidos en línea recta, colocando los codos alejados del pecho para permitir que este se expanda lo más posible en cada respiración.

  • Falta de apetito: Cuando el gato traga comida, debe dejar de respirar. Si su corazón tiene problemas y le cuesta respirar, el gato dejará de comer para poder respirar. 

  • Desmayos: Si el gato tiene problemas circulatorios, puede sufrir episodios de este tipo porque no puede mantener el suministro de sangre en el cerebro.

  • Líquido en el vientre: Si aprecias que tiene una acumulación de líquido en el vientre es probable que la enfermedad cardíaca esté bastante avanzada como resultado del intercambio de fluidos dentro de los vasos sanguíneos que dejan que el líquido se filtre en las cavidades corporales.

  • Parálisis de las patas traseras: En las etapas avanzadas de una insuficiencia cardíaca, se desarrollan coágulos de sangre, los cuales normalmente se alojan en un punto donde la arteria principal que va hacia las patas traseras se divide en dos.

gato enfermo
Existen multitud de síntomas que pueden llevarte a pensar que tu gato sufre algún tipo de patología cardíaca.©Shutterstock

No lo dudes: la solución siempre la tiene el veterinario

Si aprecias algunos de los síntomas descritos anteriormente lleva inmediatamente a tu gato al veterinario. El profesional médico lo examinará con un estetoscopio para oír su respiración y te guiará en los siguientes pasos a dar. No obstante, tú tienes mucho que ayudar en este proceso ya que debes informarle acerca de cualquier antecedente cardíaco en tu mascota. El veterinario querrá saber si ha tenido anteriormente un diagnóstico de soplo de corazón.

La mayoría de los gatos con una enfermedad de este tipo presentarán un soplo de corazón, el cual se produce a causa de un flujo sanguíneo turbulento dentro de las cavidades del corazón. "Este tipo de patologías derivadas de un engrosamiento en las válvulas o en las paredes hacen que la turbulencia se oiga como un soplo", nos recuerda Juanjo López López.

La frecuencia cardíaca es un medidor vital a la hora de determinar si el corazón sufre problemas. La frecuencia normal de un felino doméstico se sitúa entre 120 y 140 latidos por minuto, aproximadamente. No obstante, hay un cierto margen ya que hay gatos más estresados que pueden presentar una frecuencia más rápida. En un entorno clínico, la mayoría de los veterinarios consideran normal hasta unos 180 latidos por minuto. Por encima de este punto sí habrá motivos para preocuparse.

Un ritmo cardíaco anormal es una señal de advertencia que indica que el corazón tiene dificultades. Lo normal es que el latido sea regular con un intervalo de tiempo exactamente igual entre latido. En este sentido, también es importante descartar la denominada arritmia sinusal, es decir, la aceleración y desaceleración de los latidos del corazón sincronizada con los movimientos respiratorios.

Además, el veterinario deberá comprobar el color de la mucosa del gato. Las encías de un gato deben tener un color rosado saludable, al igual que el de las personas. En las encías del gato se advierte en primera instancia posibles señales de problemas circulatorios. Las encías serán pálidas o incluso blancas si hay problemas de este tipo. No obstante, esta señal no es exclusiva de las enfermedades cardíacas ya que las encías pueden ser pálidas a causa de una anemia o dolor. Por último, el profesional deberá revisar la distensión de la vena yugular del gato.