El carnaval es una festividad arraigada en la cultura española, celebrada con entusiasmo en muchas regiones del país durante el mes de febrero.
En los últimos años, una tendencia parece dejarse ver en esta época con mayor intensidad, sobre todo en redes sociales. Se trata de colocar un disfraz a los animales de compañía, especialmente a los perros, pero también a los gatos.
Pero, ¿es bueno disfrazar a nuestros animales?
Disfraces de carnaval para perros: ¿sí o no?
Disfrazar a perros y gatos en carnaval o Halloween es un tema que ha generado opiniones encontradas en la sociedad, con argumentos tanto a favor como en contra desde el punto de vista del bienestar animal.
Opiniones a favor
Aquellos que apoyan disfrazarlos argumentan que es una actividad divertida que puede fortalecer el vínculo entre las personas y sus animales de compañía.
Consideran que, si se eligen disfraces con los que los animales se sienten cómodos y seguros, no supone un riesgo para la salud o el bienestar de los animales, y puede incluso proporcionarles estimulación mental y socialización.

En contra
Por otro lado, hay que tener en cuenta que disfrazar a un perro o a un gato puede ser una experiencia estresante o incómoda.
Los perros y gatos, al no comprender la razón detrás de ser disfrazados, podrían sentirse confundidos o ansiosos, especialmente si los disfraces son voluminosos o restringen su movimiento.
Asimismo, hay quienes advierten que algunos disfraces pueden ser peligrosos para la salud de los animales, al provocarles alergias, irritaciones o dificultades respiratorias.
La clave: conocer a tu perro y priorizar su bienestar a la diversión humana
Desde un punto de vista ético y de bienestar animal, es importante considerar el consentimiento del animal y su comodidad antes de disfrazarlo.
Los defensores de los derechos de los animales argumentan que los seres humanos tienen la responsabilidad de velar por el bienestar de sus animales y de respetar su integridad física y emocional.
No todos los perros y gatos reaccionan igual ante los disfraces, por lo que es importante observar su comportamiento y retirarles el disfraz si no se sienten 100 % cómodos con él puesto.
Por otro lado, si se agobian en la calle debido a los desfiles de carnaval, orquestas, bandas de música o multitudes, conviene no exponerlos a esa situación de estrés y optar por mantenerlos en un entorno tranquilo.