Los trucos clásicos de obediencia como sentarse, tumbarse o dar la pata son habituales educación canina. Pero si quieres ir un paso más allá, hay uno que siempre triunfa: aprender cómo enseñar a un perro a hacerse el muerto. Es un ejercicio llamativo, divertido y perfecto para compartir un rato de juego y aprendizaje.
Además de ser un truco muy vistoso, hacerse el muerto ayuda al perro a concentrarse, a controlar su cuerpo y a relajarse. Practicado correctamente, se convierte en una forma más de estimular su mente y reforzar la comunicación entre perro y humano.
Cómo enseñar a un perro a hacerse el muerto de forma correcta
Para que el aprendizaje sea un éxito, es fundamental armarse de paciencia y utilizar refuerzo positivo. Antes de empezar, prepara premios que le gusten mucho al perro, como trocitos de salchicha o golosinas caninas, y elige un lugar tranquilo donde no haya distracciones.
Según explica Sergio Tallón, educador de Senda Canina, la calma y la motivación son claves para enseñar este truco paso a paso y sin frustraciones.
A partir de aquí, se trabaja siempre desde una posición de tumbado, guiando el movimiento del perro con comida y premiando cada pequeño avance.
- Básico. "Empezamos con el perro tumbado porque es más fácil", señala Tallón. Si tu perro todavía no sabe hacerlo o necesitas práctica, aquí tienes el vídeo de Cómo enseñarle a tu perro a tumbarse. "Jugando con la comida, habrá que hacer que el perro se gire lentamente. Lo más fácil es que se tumbe del lado al que está acostumbrado e incluso le ayudemos con nuestra mano al principio".
- Estabilidad. "Lo siguiente es que el perro esté estable, así facilita que interiorice el nuevo aprendizaje. ¿Cómo logramos esto? Premiando lo que queremos. Primero será el tumbado y luego habrá que ir premiando el giro para que se haga el muerto".
- Panza arriba. "Con la comida en la mano, hay que hacer que el perro se eche hacia un lado. Según se tumbe, y jugando con la comida cerca de su hocico, el perro se irá girando. En el momento que esté panza arriba, le decimos «muy bien» y premiamos".
- Comando. "Poco a poco, cuando veamos que el perro sabe de verdad hacerse el muerto, iremos metiendo un comando, el nombre para que el perro relacione que se tiene que hacer el muerto", continúa Sergio que en este caso, como verás en el vídeo, él ha elegido la onomatopeya “pum-pum”, simulando el sonido de un disparo. "También, según el perro vaya pillando el truco y esté más tranquilo, iremos metiendo gestos para que lo asocie al entrenamiento".
Los perros funcionan por asociación y repetición. Si practicas lo suficiente, sin saturar al perro para evitar que se aburra, llegará un punto en el que solo con la voz o el gesto elegido el perro se hará el muerto. "Incluso pasaremos a hacerlo con el perro de pie sin necesidad de que esté tumbado".