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Cómo enseñar a un cachorro a ser limpio en casa

dalmata cubierto de pintura advice

Adorable cachorro de dálmata haciendo travesuras

© Shutterstock

El aprendizaje en materia de higiene personal y limpieza es una de las primeras preocupaciones que le surgen a cualquier persona cuando adopta un cachorro. Y es que a pesar de ser una orden básica, no siempre es fácil enseñar a tu perro a ser un animal limpio.

¿Cómo hacerlo? ¿Qué no se debe hacer? La veterinaria y periodista, Laetitia Barlerin, nos da unos valiosos consejos en este post.

 

Por Maica Bosch

Publicado el 2/8/20 15:42

¿Hasta que edad puede mi cachorro hacer pipi en casa?

Cuanto más cómodo se sienta tu cachorro fuera, más pronto aprenderá que ese es el lugar en el que debe hacer pipí y caca.

Para promover su socialización y los buenos hábitos de higiene, no esperes al final de su proceso de vacunas para sacarlo a dar una vuelta. Así podrá empezar a aprender tan pronto como le sea posible, es decir, a partir de los 2 meses.

Si todo sale según lo planeado, a los 4 meses debería de ser capaz de hacer sus necesidades fuera de casa y por su cuenta.

Pero siempre pueden surgir algunos problemas como los "accidentes" en casa.

cachorro pipi en casa accidente
©Shutterstock

Estos son normales para un perro tan pequeño porque no es fisiológicamente capaz de contenerse durante mucho tiempo, de hecho no más de 4 horas cuando tiene unos 4 meses. Al contrario que un perro adulto que ya ha sido entrenado para ello, puede aguantar hasta 10 ó 12 horas seguidas sin mear o hacer caca.

Trucos para que tu cachorro no haga pipí en casa

1. Sácalo a pasear a menudo 

No tengas en cuenta el tiempo que pasas en cada paseo como si solo tuvieras unos minutos al día para sacar al perro. Ponle su correa y sal a menudo con el can durante el día, especialmente teniendo en cuenta en qué momentos suele hacer pipí por la casa.

Aprovecha esos ratitos para sacarlo de casa y así podrá hacer sus necesidades fuera y acostumbrarse a ello.

A retener:normalmente un perro siente más ganas de hacer sus necesidades después de comer o después de haberse despertado.

2. Llévalo siempre al mismo lugar y di la palabra mágica

Allí encontrará puntos de referencia olfativos y eso le hará sentirse más tranquilo. Tan pronto como se agache, o levante la pata, para mear, pronuncia esa "palabra mágica” que has seleccionado y que se convertirá para él en un estímulo positivo, ya sea “pipí” “ir al baño”, lo que tu elijas.

Eso sí, intenta que tenga un sonoridad corta y fuerte para que le perro pueda captar esa palabra enseguida y pueda relacionarla con el acto de orinar en la calle.

3. Felicita a tu perro cuando haga pipí y/o caca fuera de casa

Felicita a tu perro cuando haya terminado con caricias y palabras bonitas. Evita volver a casa inmediatamente después de que el can haya hecho sus necesidades o, de lo contrario, el cachorro acabará asociando el hecho de hacer pipí con volver a casa inmediatamente después y eso es algo que no les suele gustar a los perros.

4. De vuelta a casa...

Una vez en casa, debes poner especial atención a sus comportamientos, por ejemplo, si ves que olfatea el suelo (señal de que busca sitio para mear), interrúmpele con un "no" energético antes de llevarlo a un lugar adecuado para que haga sus necesidades allí.

Recompénsalo cuando lo consiga hacer bien y recuerda que en la educación canina, ¡los abrazos son mucho más efectivos que los castigos!

 

Enseña a tu cachorro a ser limpio en casa: lo que no debes hacer

Jamás pegues a tu cachorro con un periódico

humano pegando pug con periodico
©Shutterstock

Aunque la técnica de darle en el morro con el periódico al perro es muy práctica y casi ancestral, también funciona con su variante la fregona, este comportamiento tiene efectos inmediatos en el cachorro, y no son buenos.

El animal capta rápidamente que ha hecho algo mal pero no aconsejamos hacerlo de esta manera ya que condiciona todo el entrenamiento que todavía os queda por delante a ambos y, además, no es funcional para todos los perros.

Si lo castigas así el animal se pone nervioso y es capaz de retener el pipí incluso cuando salís a pasear debido a este estrés ocasionado por el miedo a recibir más de esos ‘periodicazos’ en el morro.

Jamás metas la nariz de tu cachorro en la orina

golden bebe castigado por mear en la alfombra
©Shutterstock

Otro error clásico es poner su nariz en la orina, algo que tampoco tiene un valor positivo para el cachorro. Para él será como una especie de presentación ante sí mismo que no tendrá mucho sentido.

Además, el cachorro no puede entender la sanción si se produce después de la “ofensa”, es decir, que castigar a posteriori solo puede ponerle nervioso y retrasar su proceso educativo.

Recuerda 🖕 La paciencia es la clave para que tu cachorro sea el más limpio del barrio. No desesperes, trátalo con cariño y verás que el esfuerzo tendrá su recompensa.