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Displasia de codo en gatos: cómo detectarla y tratarla a tiempo

Displasia en gatos advice © Shutterstock

La displasia de codo hace referencia a una enfermedad del desarrollo donde la unión entre húmero y cúbito es defectuosa. Sin duda, esta enfermedad aparece con mayor frecuencia en perros y muchas veces se considera una patología motora exclusivamente canina. Aunque lo casos en la especie felina son muy limitados, también puede aparecer, ya que existen factores hereditarios y factores de riesgo que predisponen a la enfermedad. 

En el siguiente artículo veremos qué es la displasia de codo, cómo podemos detectarla y cuáles son los tratamientos disponibles. 

Por Rodríguez Paula

Displasia de codo en gatos: causas

No es frecuente diagnosticar la displasia de codo en gatos, aunque esto no significa que no pueda ocurrir. La causa concreta de displasia de codo es desconocida, aunque existen ciertos factores que predisponen a padecerla: 

  • Factores genéticos. Está afección está ligada a la genética del animal. Suele aparecer en animales de razas grandes, con crecimiento y desarrollo rápido. 

  • Obesidad. El sobrepeso predispone directamente a padecer displasia de codo, ya que la articulación se encuentra en estrés y soporta una carga excesiva, para la que no está preparada. 

  • Traumatismo/lesión. Puede aparecer a partir de un golpe, fractura o lesión que dañe la articulación del codo. Es frecuente en un gato que ha sufrido un atropello o en “gatos paracaidistas” (en el ámbito veterinario se conoce de esta forma coloquial a los gatos que caen desde alturas como balcones, ventanas, etc.)

  • Falta de riego sanguíneo. Durante el crecimiento, un gatito puede tener privación del riego sanguíneo al codo, lo que dificulta su desarrollo y origina la malformación. Por ejemplo, en gatitos que han sido aplastados por la madre al nacer.

Cómo detectar la displasia de codo en gatos

Nuestro gato puede mostrar ciertos síntomas que nos hagan sospechar de un problema en el codo. Dependiendo de la causa que lo origine, pueden aparecer de forma crónica o aguda. Entre estos síntomas podemos encontrar:

  • Dolor. El gato trata de no apoyar la extremidad y maúlla de dolor. Esto suele ocurrir cuando nos encontramos en un proceso agudo, a raíz de un golpe o caída, donde los huesos pueden haberse dañado directamente.

  • Cojera con o sin apoyo. De nuevo, el dolor provocará que el gato rechace apoyar la pata, por lo que dependiendo del grado de displasia, será capaz de apoyar o no la extremidad. 

  • Letargia. Pasan más tiempo descansando y se tumban sobre el lado del codo sano (o más sano de los dos). Como sienten molestia al moverse, evitarán hacer ejercicio y esforzarse lo menos posible. Muchas otras patologías pueden manifestarse a través de la apatía, por lo que es importante tener en cuenta ¿por qué mi gato no quiere comer y está decaído?

  • Atrofia muscular. Al no utilizar correctamente la extremidad afectada y disminuir su actividad física, observaremos atrofia muscular, sobre todo en la zona de lesión. 

Aunque estos síntomas nos pueden hacer sospechar de displasia, sólo la experiencia de un profesional puede realizar un diagnóstico confirmatorio. 

Tratamiento de la displasia de codo en gatos

Para que el pronóstico del animal sea satisfactorio, es fundamental detectar y tratar la displasia de codo a tiempo. Como opciones de tratamiento nos encontramos ante dos variantes, tratamiento quirúrgico vs no quirúrgico (o ambos).

Tratamiento quirúrgico

El tratamiento quirúrgico va enfocado a la forma de displasia ante la que nos encontramos. Dependiendo de la situación del paciente y gravedad de la lesión, puede ser necesaria la extracción de fragmentos óseos que impiden el movimiento normal de la articulación. Además, será necesario una dedicación total por parte de los propietarios para favorecer el éxito de la operación (reposo del animal, terapia farmacológica, fisioterapia, etc.)

Tratamiento no quirúrgico

En ocasiones, nos encontramos ante un animal muy mayor, o casos donde la artrosis secundaria a la displasia está muy avanzada, e incluso, casos donde el grado de displasia de codo es muy bajo y no es necesario entrar en quirófano. Para estos gatos, el tratamiento debe basarse en:

  • Control del dolor. La administración de antiinflamatorios alivia en gran medida la sintomatología. También puede complementarse con tratamientos más naturales como la acupuntura o fitoterapia. 

  • Suplementación. Algunos complementos alimenticios pueden favorecer la salud de la articulación, un ejemplo de ello son los condroprotectores (también disponibles para gatos).

  • Control de peso. Controlar la alimentación de nuestro gato, evitando el sobrepeso y enfocándonos a sus necesidades, será fundamental en el tratamiento de la displasia de codo. Evita la sobrealimentación en gatos.

  • Acomodar la casa a su situación. Evita colocar sus camas en lugares elevados, facilita el acceso a la caja de arena y trata de acomodar sus espacios para que no tenga que realizar movimientos bruscos o de impacto (saltar, correr, agacharse, etc.)

En conclusión, la displasia de codo en gatos no suele ser algo tan común como en el caso de los perros. Sin embargo, podemos encontrarnos ante esta situación y es fundamental estar bien informados. Acude a tu veterinario ante la mínima sospecha para comenzar cuanto antes el tratamiento, esta será la mejor forma de ayudar a tu lindo minino. 

Escrito por: Paula Rodríguez, graduada en Veterinaria y especializada en Medicina Tradicional China y Terapias Naturales.