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¿Por qué es importante conocer el grupo sanguíneo de tu gato?

gato veterinario analisis grupo sanguineo

Un veterinario comprobando el grupo sanguíneo de un gato

© Shutterstock

Los gatos, al igual que los humanos, tienen diferentes grupos sanguíneos. Te contamos todo sobre ellos y subrayamos lo importante que es conocer la sangre que tiene tu gato.

Por María Navarro

Actualizado el 8/2/21 14:55

Los gatos pueden tener diferentes grupos sanguíneos al igual que los seres humanos. Sigue leyendo para averiguar los diferentes grupos sanguíneos en el gato y su utilidad en la medicina veterinaria.

Grupos sanguíneos gatos: ¿cuáles son?

Lo primero que debemos entender es que el grupo sanguíneo se hereda. Un gatito va a heredar un alelo de la madre y otro del padre para poder constituir su grupo sanguíneo.

Un alelo es la forma en la que se presenta un gen, y para los grupos sanguíneos hay tres: alelo A, alelo B y alelo AB. Estos alelos se combinan entre ellos para dar lugar a los grupos sanguíneos: 

Cabe destacar que, aunque lo mencionado anteriormente es lo más común, si se producen cruces entre razas el grupo sanguíneo puede cambiar.

Gato en el veterinario análisis de sangre ©Shutterstock

¿Por qué es importante conocer el grupo sanguíneo de tu gato?

Lo primero que debemos saber es que, dependiendo del grupo sanguíneo, los glóbulos rojos van a presentar en su membrana o parte externa un tipo de antígeno u otro. El sistema inmune del gato fabrica anticuerpos frente al resto de grupos sanguíneos, es decir:

  • Los gatos con el grupo sanguíneo A tienen anticuerpos frente a la sangre del grupo B. 
  • Los gatos con el grupo sanguíneo B tienen anticuerpos frente a la sangre del grupo A.
  • Los gatos con el grupo sanguíneo AB no presentan anticuerpos contra los otros grupos sanguíneos. 
Los anticuerpos que forma el gato con el grupo B frente al A son mucho más fuertes que al contrario. 

Si la transfusión se realiza de un gato con sangre del grupo A, a un gato con sangre del grupo B; este último puede sufrir grandes daños o incluso la muerte, ya que la reacción es mucho mayor que si fuera al contrario. De esta manera se entiende que los anticuerpos van a determinar la compatibilidad de dos individuos en una transfusión sanguínea.

Conocer el grupo sanguíneo de nuestro gato también sirve para evitar la isoeritrolisis neonatal felina. Se produce cuando una gata del grupo B se aparea con un gato del grupo A o grupo AB.

Los gatitos serán, en su mayoría, del grupo A o AB. AL mamar, los anticuerpos de la madre anti grupo A son ingeridos por los cachorros, produciéndose en estos una hemólisis o destrucción de glóbulos rojos. Esta hemólisis provoca la muerte de los gatitos. Se puede prevenir evitando que los cachorros tomen leche materna.

¿Cómo podemos saber el grupo sanguíneo de nuestro gato?

Como hemos explicado, los glóbulos rojos tendrán en su superficie antígenos diferentes según el grupo sanguíneo. Con una simple analítica de sangre se puede saber el grupo sanguíneo.

De hecho, existen test rápidos de aglutinación. En caso de emergencia este test nos dirá en unos minutos el grupo sanguíneo del gato.

¿Cuántos litros de sangre tiene un gato?

Normalmente, el volumen sanguíneo de un gato se calcula multiplicando 65 ml por kg de peso. Es decir, un gato de 5 kg de peso tiene unos 300 ml de sangre en total.

El individuo donante puede donar un 20 % del volumen total de sangre y el receptor de una transfusión puede recibir, como máximo,de un 10 a un 15% de su volumen total de sangre.

Un gato en el veterinario ©Shutterstock

Transfusión de sangre en gatos

La transfusión de sangre está indicada en los siguientes casos:

  • Gran pérdida de sangre por traumatismo o accidente. Se produce anemia de forma aguda o repentina.
  • Anemia crónica. Se suele dar en casos de enfermedades como: leucemia felina, inmunodeficiencia felina, mycoplasmosis...

En los casos en los que se necesita una transfusión se suelen observar signos clínicos derivados de la falta de oxígeno en el organismo o hipoxia. Esta se produce porque los glóbulos rojos que transportan el oxígeno disminuyen en número. Los más frecuentes son:

  • Taquicardia y taquipnea. El ritmo cardíaco y la respiración son más rápidos para suplir esa falta de oxígeno.
  • Debilidad o cansancio.
  • Color de lengua y mucosas azulado o cianótico.
  • Aumento del parámetro lactato en analítica.

Realizar una transfusión no es una tarea sencilla, por tanto, es un procedimiento que se suele llevar a cabo en hospitales veterinarios localizados en grandes ciudades.

Se necesitan donantes de sangre o banco de sangre, personal para vigilar constantemente al gato transfundido para atajar cualquier reacción adversa...

Cabe destacar que aunque es un procedimiento cada vez más común en la especie felina, su precio sigue siendo bastante elevado y entraña riesgos si no se realiza correctamente.