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Enfermedades oculares de los gatos: ¿cómo reconocerlas?

enfermedades oculares gatos advice
© Shutterstock

Llevar a tu compañero felino al veterinario si notas alguno de los síntomas específicos relacionados con las enfermedades oculares en gatos -que en las próximas líneas te explicaremos- es imprescindible.

Pero es imprescindible que sepas que en casi todas las situaciones existe un diagnóstico y un tratamiento adecuado que hará que la dolencia sea algo transitorio. 

Por Jose Manuel Cano

Como todos sabéis, los gatos son animales excepcionalmente pulcros. Sin embargo, eso no quita para que sean relativamente comunes las enfermedades oculares en este animales. Por lo tanto, quizás hayas notado que algunos gatos callejeros o pertenecientes a colonias urbanas tienen un ojo más cerrado que otro o la vista nublada.

En la mayoría de los casos son patologías oculares que no comprometen gravemente la salud y que se posicionan junto a las enfermedades más comunes de los gatos, aunque a veces son más graves y pueden llegar a ocasionar problemás más importantes. Gracias al Consejo Andaluz de Colegios Veterinarios, vamos a descrubrir cuáles son las patologías más comunes que pueden afectar a los imponentes ojos de nuestro gato.

¿Cuáles son las enfermedades oculares de los gatos?

1. Conjuntivitis

¿Quién, humano o animal, no la ha padecido alguna vez? Básicamente es una patología causada por la inflamación de la conjuntiva, ese tejido fino y transparente que recubre el interior del párpado y la parte blanca del ojo. Si los ojos de tu gato han adquirido repentinamente un color rojizo, se muestran hinchados y presentan secreciones abundantes en el saco lagrimal, es probable que la haya contraido.

Aquí puedes encontrar más información sobre la conjuntivitis en gatos

2. Clamidiosis

Si la conjuntivitis es insistente y no responde con rapidez al tratamiento, quizás el veterinario pueda empezar a pensar en la clamidiosis felina, una infección ocular causada por la bacteria Chlamydophilia felis. Esta se transmite con enorme facilidad entre los gatos y afecta a todas las edades (y por descontado, a todas las razas -en este enlace puedes comprobar todas las que existen-). El enrojecimiento de los ojos es muy intenso y las lágrimas habitúan a ser espesas y purulentas.

Generalmente, la infección comienza en un ojo, pasando después al otro. Y aunque con el tratamiento adecuado la afección remite, pueden pasar semanas e incluso meses en las que nuestro gato continúe con secreciones oculares anómalas que deberemos retirar.

En el caso de que la clamidiosis no se trate puede desencadenar complicaciones mucho mayores, como edema conjuntival y úlceras de cornea. Los antibióticos acaban con la bacteria (generalmente, doxicilina), aunque ¡esto te lo dirá tu veterinario!

3. Cataratas

¿Quién no ha escuchado hablar de ellas? Lo explicaremos de una forma muy sencilla, es cualquier punto en la lente ocular que limita la entrada de luz a la retina. En el caso de los gatos, estas suelen ser producidas, antes que por el deterioro de la edad como en los humanos, por heridas o infecciones. Y también pueden desarrollarlas los gatos diabéticos. No hay un tratamiento que la elimine (salvo la cirugía en casos en los que las cataratas comprometan la visión en ambos ojos).

4. Glaucoma

Es, seguramente, una de las afecciones oculares más graves y está causada por una presión anormal en el ojo, lo que hace el drenaje de líquido que circula por las venas del mismo no lo hagan con normalidad. Esto produce daños en el nervio óptico y, de forma directa, pérdida de visión. Aquí te dejamos un artículo que habla sobre esta enfermedad concreta. 

Si el líquido continúa acumulándose, el ojo comienza a agrandarse causando un daño permanente en cuestión de días o semanas. El gato ha de ser hospitalizado y medicado de manera constante. Si el glaucoma es muy grave, el ojo puede ser eliminado quirúrgicamente. 

5. Uveítis

La uveítis es, junto con la conjuntivitis, el desorden oftalmológico más frecuente en los gatos. Y en muchos casos esta deriva en una pérdida de visión que puede ser muy alta o total. Los felinos son extremadamente sensibles a la uveítis debido a las características de su anatomía ocular.

Un trauma, una herida o una infección previa mal tratada pueden desencadenarla. Esta inflamación afecta a toda la estructura interna del ojo. Exceso de lágrimas, enrojecimiento del ojo, fotosensibilidad y cambio de forma y tamaño en la pupila son algunas de las señales que pueden alertarnos. Además, es muy dolorosa.

6. Queratitis

Consiste en una inflamación de la córnea y los síntomas son similares a la conjuntivitis pero al contrario que ella, la queratitis causa muchas molestias en el animal. Hay una enorme variedad de tipos y, si no se trata rápido, la ceguera parcial o total del ojo es una posibilidad que puede darse.

¿Cómo podemos prevenir estos problemas de salud?

Además de las habituales revisiones veterinarias, nosotros mismos en casa podemos vigilar con una simple inspección la salud ocular de nuestros amados mininos. Además, cabe recordar que cualquier cambio en sus ojos debe ponernos en alerta. Debéis utilizar el dedo pulgar para levantarle cuidadosamente el párpado y mirar los tejidos circundantes. La tonalidad que estos deben presentar es rosada, nunca rojiza, pero tampoco blanquecina. 

Escrito por: José Manuel Cano, periodista especializado en comportamiento y causa animal.