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¿Se agota la paciencia de tu perro?

paciencia perro advice © Unsplash

Hay perros que son excesivamente inquietos y esto lleva a muchos dueños a preguntarse por los límites de su paciencia. Repasamos los mejores consejos para su educación en este sentido.

Por Jose Manuel Cano

¿Cómo funciona la paciencia del perro?

Es la pregunta que muchos dueños se hacen. Llegas de trabajar después de una agotadora jornada laboral y tu perro, que ha estado esperándote durante largas horas, se vuelve loco y comienza a perseguirte por toda la casa pidiéndote que lo saques a la calle. Te está diciendo claramente que quiere salir, que lo necesita. Sin embargo, tú te pones a hacer la comida, a limpiar o simplemente necesitas sentarte un momento a ver la televisión. 

Entonces tu amigo de cuatro patas te mira con esos ojos de pena y parece rogarte que pienses en él, que lleva todo el día esperándote. “Ya vamos”, le dices, pero pasan los minutos y no terminas de cruzar la puerta de casa. Él espera, te mira y espera, y sigue esperando, y mantiene esa mirada de pena que desprende puro cariño, pero nunca parece desesperar. Es entonces cuando te surge la pregunta… ¿se agota alguna vez su paciencia? 

En Wamiz, hemos tenido ocasión de hablar con un experto en la materia, el veterinario y biólogo Felipe Vázquez Montoto, del Centro Veterinario CatDog, que nos apunta la clave de su paciencia infinita. Es la razón definitiva que nos ayudará a entenderlos mejor. “Ellos no tienen paciencia. Se pueden agotar su capacidad de aguante, que orinen o defequen en la casa porque no aguantan más, que destrocen las cosas porque tienen ansiedad por salir y relacionarse, pero no tienen la percepción de paciencia como tenemos los humanos”, comenta.  

El perro necesita salir y es lógico que manifieste un deseo incontrolable por cambiar de aires cuando lleva muchas horas sin hacerlo. Sin embargo, la insistencia del animal a veces puede llegar a ser molesta. Ten en cuenta que los perros que son muy activos y nerviosos presentan esta misma ‘impaciencia’ no solo cuando quieren salir a la calle sino también con otras acciones cotidianas (cuando quieren comida, juego…), por lo que conviene seguir una serie de pautas a la hora de educarlos en este sentido.

perro paciencia
Los perros nos esperan durante horas y siempre quieren salir, pero no tienen sentido de la paciencia 

Unsplash
Los perros son grandes observadores del ser humano y se pasan la mayor parte del día mirando a las personas, tanto a sus dueños como a las visitas que vienen a casa. Cuando salimos a pasear, también analizan a quienes se cruzan en su camino. Ellos nunca dejan de aprender. Hay que tener en cuenta que los adultos son más tranquilos que los cachorros y esto ocurre porque en ellos ya ha hecho mella la educación. Los perros mayores tienen mayor capacidad de concentración porque son más tranquilos y sosegados. Es su forma de madurar. 


“Si los perros no salen empiezan a volverse locos y tienen comportamientos psicopáticos. El único interés de los perros es comer todos los días y relacionarse con otros seres, dicho de otra forma, alimentarse y reproducirse”, recuerda Vázquez Montoto. Nosotros, sus referentes, tenemos la clave para enseñarles ciertos modales y hay trucos para que aprendan a ser obedientes y pacientes sin necesidad de gritos ni castigos. Ante todo, hay que pensar que el perro nunca quiere fastidiarte ni estresarte. Él muestra su alegría por pura satisfacción de verte, está contento porque sabe que la hora de salir a pasear o comer es inminente. De lo contrario, si no se alegrara por nuestra presencia, el perro tendría un problema, así que, ante todo, compréndelo. No reprimas su carácter alegre.

¿Cómo ‘calmar’ sus saltos de alegría?

Los saltos de alegría e incluso los ‘ladridos felices’ son habituales en los perros cuando su ser más amado vuelve a casa. Esto siempre es síntoma de felicidad y en Wamiz no queremos ponerle puertas a su entusiasmo. Ahora bien, ellos no entienden de horas y a veces conviene moderar su júbilo para no molestar a los vecinos, sobre todo cuando volvemos a casa horas intempestivas. En este sentido, existe un pequeño truco que relaja su ansiedad. 

Para empezar, si está saltando antes de acercarte a él, detente en seco. Cuando se apacigüe o se siente, sigue caminando y acércate hacia él lentamente. Si vuelve a saltar de nerviosismo, detente de nuevo. Anda únicamente hacia él cuando esté quieto. 

Este ‘mecanismo’ también lo puedes emplear cuando vayas a sacarlo a pasear. Si antes de salir de casa el perro se pone muy ansioso, que casi no deja que le coloques la correa, haz lo mismo. Detente en seco sin decir nada ni realizar ningún movimiento y espera a que pare e incluso se siente expectante a nuestra próxima reacción. Cuando lo haga, acércate nuevamente y colócale la correa. El objetivo es que termine esperándonos en la puerta sentado porque entenderá que así saldrá antes a la calle. 

paciencia perro
A veces tenemos que calmar su entusiasmo cuando llegamos a casa a horas intempestivas 

Unsplash

A la hora de comer, la solución es idéntica. Pausa y tranquilidad en los movimientos. Mantén el plato en alto y no lo bajes hasta que el perro no esté tranquilo. Si al bajarlo vuelve a estresarse, plato para arriba otra vez. Es sencillo. El perro no tardará en aprender que es mejor esperar su ‘almuerzo’ sentado y con calma.

Estas pautas son y deben ser aplicables a todo lo cotidiano, a la vida diaria de nuestra mascota, debemos ser capaces de hacerle entender que la tranquilidad y paciencia es una virtud, que en el día a día es beneficiosa para todos y mejora la convivencia en la familia.

Estas actitudes le darán a entender que consigue lo que quiere -que te acerques, que le acaricies o simplemente que le saques a la calle-, cuando está más relajado. Aquí también se pone en juego nuestra propia paciencia. Si lo consigues, el perro aprenderá a ‘tranquilizar’ su alegría sin reprimir su carácter, entenderá que es mejor estar contento pero tranquilo que dar saltos de pura ansiedad.

Las normas básicas 

Existen una serie de pautas a seguir en su educación sin menoscabar la paciencia ni la personalidad del perro: 

  • No le grites: Los perros no entienden por qué alzamos la voz, simplemente se asustan y odian las broncas.

  • Atención a tu lenguaje corporal: Los perros son observadores y atienden los movimientos y las señales gestuales antes que a las palabras. Por ello, es importante que le transmitas tranquilidad con tu lenguaje corporal. Ejecuta movimientos lentos y relajados y no te muestres nervioso ni ansioso.

  • Dirígete a él con calma y evita gestos bruscos y espasmódicos.

  • Los seis pasos para su correcta educación: coherencia, firmeza, paciencia, ejercicio, disciplina y afecto, en ese orden.

  • Identifica qué le pone nervioso: Antes de educarlo en este sentido, es necesario que conozcas al perro y reconozcas qué puede alterarlo.

  • Elige para su enseñanza ambientes con pocas distracciones: Así será mucho más fácil que se concentre en las órdenes que le dictas. 

  • No lo golpees jamás: Si le haces algún daño físico, el perro desconfiará de ti.

  • Dedícale tiempo, pero con entrenamientos breves: Su nivel de atención nunca se alarga más de 20 minutos, así que enséñale los trucos que te recomendamos durante ese tiempo como máximo.

  • Susúrrale al oído: Hacer esto estimulará su atención y te escuchará con más interés cuando le hables.

  • Mucha constancia: El perro no aprende de la noche a la mañana. Necesitas constancia y cierto empeño a la hora de aleccionar.

  • ...y mucha paciencia. 

paciencia perro
El desgaste mental que sufre un dueño preocupado por su perro normalmente es autoimpuesto

Unsplash

El estrés que causa un perro

Hay muchos dueños que se quejan del estrés que le causa su perro por la intensidad de sus acciones. Más allá de enseñarle a ser más tranquilo y paciente, hay que saber que gran parte del estrés que se sufre viene provocado por el propio individuo. Dicho de otra forma, el desgaste mental que sufre un dueño preocupado la mayoría de las veces es autoimpuesto.

Teniendo este importante factor en cuenta, el dueño debe saber que el perro no le culpabiliza ni le exige nada. Las personas responsables a menudo se achacan ciertas ausencias porque siempre quieren darle algo más a sus mascotas. Esto nunca será positivo. 

Felipe Vázquez se muestra muy pragmático a la hora de enjuiciar ciertos comportamientos humanos en su particular relación con sus perros y la ‘humanización’ de estos últimos. “Hay cosas que se nos están yendo de las manos. Se está intentando humanizar a los perros y no hay que olvidarse que siguen siendo animales”, comenta.

Ahora bien... en muchas ocasiones, los dueños van a necesitar alguna que otra ayuda. Si crees que tienes demasiado trabajo encima o si pasas muchas horas sin poder volver a casa y tu perro está solo, nunca está de más que pidas ayudas a algún familiar o amigo para que te eche un cable y le dé un paseo al perro si crees que hace falta.