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¿Qué hacer si mi perro come chicle?

Qué ocurre cuando un perro come chicle advice © Shutterstock

Ser vistos desde el punto de vista de un perro tiene que ser divertido. Sobretodo cuando hacemos cosas que para ellos no tendrían ningún sentido, como masticar algo para luego escupirlo. 

¡Ese es el caso del chicle! 

Es bastante evidente que a los perros no les deberíamos dar de comer chicle. El perro entiende, como la mayoría de animales, que las cosas que se meten en la boca son para comer. 

Por Bosch Maica

¿Cómo puede ser que un perro coma chicle?

Aceptémoslo. El chicle no es un alimento normal, que podamos encontrar naturalmente en el bosque, por lo que ningún animal está preparado para tomarlo si no tiene suficiente conocimiento sobre él de primera mano. Lo lógico sería que no se lo quisieran comer… ¿no?

Si a un perro le das un chicle, lo primero que pensará es que hay que ingerirlo, y ya para empezar un perro no suele masticar demasiado la comida debido a su forma de comer, que consiste en tragar todo lo que pueda (sobretodo si es tan diminuta como una pastilla de chicle). 

De hecho, lo más probable es que un perro adulto rechace una pastilla de chicle, pero si se la das tú (que confía en ti) o si se la encuentra junto a otra comida es posible que este pase desapercibido y se lo acabe tragando. 

Y si estamos hablando de un cachorro, que quieren probarlo todo y no le temen a nada, estamos hablando de un posible peligro. 

¿Qué pasa si mi perro se come un chicle? 

Llegados a este punto, querrás que te desvele el misterio. Qué es lo que tiene el chicle que lo hace tan peligroso como para que creemos un artículo sobre ello. 

Pues bien, primero de todo decirte que el chicle puede poner a tu perro muy enfermo, dependiendo de sus ingredientes. Y que cualquier chicle puede provocar asfixia. 

Hipoglucemia

Si tu perro ha consumido un chicle, vigila que no presente síntomas de hipoglucemia. Una enfermedad que reduce el azúcar en sangre, provocado por el consumo de xilitol, presente (obviamente) en algunos chicles y caramelos “sin azúcar”, como sustitutivo para dar sabor.

El xilitol es muy perjudicial para el perro. Tanto, que puede dañar sus órganos internos (como por ejemplo el hígado, en altas cantidades). 

Síntomas

Los primeros síntomas de hipoglucemia aparecen entre 30 y 60 minutos desde que el perro consume el ingrediente que la provoca. Estos síntomas son: 

  • Vómitos.

  • Convulsiones.

  • Fatiga.

  • Temblores.

  • Pierde su coordinación corporal.

  • Insuficiencia hepática (trastorno del hígado, en altas cantidades de xilitol). 

Tratamiento

Cuando detectemos estos síntomas después de que el perro se trague un chicle, lo mejor que podemos hacer es llevarlo al veterinario. El veterinario normalmente inducirá el vómito para que pueda eliminar de su organismo toda la substancia tóxica para él. 

Como estos síntomas vendrán de una falta de azúcar, también es muy posible que el veterinario aplique otra serie de tratamientos pensados para aumentar el azúcar del perro y así recuperarlo. 

De hecho, aunque no presentase estos síntomas (signos de que lo está digiriendo) el perro podría correr el peligro de obstruir sus vías digestivas o respiratorias (dependiendo de dónde se quede el chicle). Pensemos que una pastillita de chicle puede ser un bulto enorme en un perro pequeño, y si esta se disuelve y se engancha a las paredes puede provocar un colapso grave. 

Esto se podría solucionar con alguna medicación recomendada por el veterinario, que podría ayudarle a eliminar los rastros de chicle que queden pegados por las paredes del tracto.

OJO: El xilitol no sólo proviene del chicle. Es un edulcorante que también está presente en otros productos como la pasta de dientes, los caramelos sin azúcar, galletas y otros productos que prometen no llevar azúcar (mucho cuidado con las bebidas y refrescos “sin azúcar”). Aquí tienes más información sobre las dosis mortales de xilitol.

Pide ayuda a un profesional en cualquier caso

Si ves a tu perro comiendo chicle y no consigues extraerlo de la boca, no lo dudes y ve al veterinario. Es lo mejor que puedes hacer por él. 

Sobretodo, no intentes provocarle tú mismo el vómito al perro, ya que primero sería recomendable que el veterinario le diera un vistazo. No vaya a ser que empeoremos la situación. 

De una forma u otra, tu perro corre peligro. Eso es seguro. Sobretodo si es pequeño correrá más peligro de intoxicación o de obstrucción respiratoria o digestiva, y siendo algo tan crítico deberemos ser coherentes con el posible peligro y no dudar en visitar al veterinario de confianza. 

Tenemos que ser conscientes de qué comen nuestros perros. Aunque no hace falta tampoco estar todo el día obsesionados detrás de ellos. Sobretodo si tenemos la tranquilidad de saber qué es lo que pueden y no pueden comer

Escrito por: Maica Bosh, experta en mundo animal, especialmente canino y felino. 
Fuentes: Encantador de perros, Consumer y Mundo Perros