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¿Cómo evitar que mi perro sea agresivo con la comida?

Perro agresivo por comida advice
© Shutterstock

La agresividad con la comida es un problema de comportamiento frecuente en muchos hogares. Un perro agresivo por comida puede desencadenar una situación desagradable y peligrosa, ya que esto supone una gran fuente de estrés para el perro y un riesgo elevado de sufrir daños para los propietarios (sin mencionar que puede haber niños cerca). Por esta razón, para poder corregirlo; es importante saber la causa de por qué ocurre y cómo podemos gestionar este comportamiento.

Por Rodríguez Paula

¿Por qué un perro es agresivo con la comida?

En el siguiente artículo, desde Wamiz profundizaremos en el tema con el fin de orientar a propietarios que puedan sufrir este problema, pero queremos destacar que, ya que se trata de una situación peligrosa, lo mejor es que un etólogo o educador canino supervise al perro para poder instaurar el adiestramiento que corresponde y no volver a sufrir con el hecho de que tu perro te gruña cuando lo toques su comida o te gruña. 

La manifestación de un perro agresivo por comida es algo más frecuente de lo que nos gustaría. Suele darse más en machos que en hembras, y más en perros adultos que en perros jóvenes. Esto no quita que lo manifieste una perra joven pero, en general, los machos son más dominantes y, por lo tanto más posesivos. Además, si este carácter lo presenta un perro adulto – senior, será más difícil de corregir, ya que lo tendrá muy interiorizado; al contrario que un perro joven que está aprendiendo, es mucho más moldeable y se puede educar desde cualquier vertiente

Existe una expresión dentro del ámbito de la educación canina y este es “protección de recurso primario”. Esto se refiere a cuando un perro protege, a toda costa, a la comida, sus juguetes, su lugar de descanso e incluso, a una persona que suele corresponderse con su dueño. Pero no debemos confundirlo con “dominancia” ya que, en esta última, el perro puede proteger y defender muchos recursos al mismo tiempo, mientras que en la “agresividad por protección de recurso” únicamente se centra en uno en cada momento. 

Vista la diferencia, la protección de la comida es un comportamiento natural adaptativo, y no por ello positivo. En la naturaleza, un perro cazaría y devoraría a la presa de forma voraz, ya que desconoce cuándo volverá a comer, aun así, siempre respetarían la jerarquía y el jefe dominante del grupo, sería el primero en reclamar y disfrutar la presa. En nuestros hogares se traduce en que algunos perros, bien por estar predispuestos o por haber tenido una educación y socialización incorrectas, se expresan protegiendo su comida, de manera agresiva (un hecho que depende también de la raza), sea quien sea el que se acerque. Si nos encontramos con esta situación en nuestra casa, debemos actuar rápido puesto que un perro agresivo por comida es una fuente de peligro, especialmente si hay niños conviviendo en la misma casa. 

Signos de un perro agresivo por la comida

Debemos abandonar la idea de que agresividad equivale a morder. Antes de atacar, un perro puede avisarnos y manifestar que es agresivo de muchas otras formas. Por ejemplo, si mientras nuestro perro está comiendo, nos acercamos y emite un gruñido, nos enseña los dientes e incluso, deja de comer y se queda en silencio sin apartar su cara del comedero, nos está indicando que la situación es peligrosa. Además de estas muestras, que son bastante obvias, existen otras más sutiles que debemos tratar de captar desde que son cachorros para poder corregir a tiempo el problema. Por ejemplo, estos son otros signos que cuesta más de interpretar:

  • Come con las patas delanteras alrededor del comedero reclamando que le pertenece.

  • Come muy rápido y con ansiedad.

  • Se excita mucho a la hora de la comida.

  • Si convive con otros perros, estos se alejarán del problemático mientras está comiendo. 

Si observas cualquier comportamiento similar en tu perro, deberías preocuparte de contactar con un etólogo/adiestrador canino para que te ayude. Cuanto antes actuemos mejores resultados tendremos. Es decir, si desde cachorros observamos que puede ser un futuro candidato de agresividad con la comida, será mucho más fácil y productivo corregir a esta edad que en un perro adulto que ya ha manifestado toda su personalidad y carácter. 

Cómo evitarlo

Como hemos mencionado, lo mejor es el asesoramiento por parte de un especialista en conducta canina. Las formas básicas de evitar que un perro resulte agresivo por comida son:

  • Lo más importante es que nuestro perro nos reconozca como líderes de la manada y respete la jerarquía. De esta forma, la comida será un bien que nosotros le otorgamos, nosotros somos los dueños de esa comida y le permitimos disfrutar de ella. No se trata de que nuestro perro nos bese los pies, sino de que nos vea como una referencia y se convierta en nuestro seguidor, es la forma de establecer un orden en casa. 

Para este cometido, colocaremos la comida en el cuenco y le pediremos que espere, hasta que nosotros le demos la orden de que YA puede comer. Esperaremos el tiempo que haga falta hasta que se relaje (si está muy nervioso es muy contraproducente que coma). Una muestra de respeto hacia nosotros es que mientras espera a que le permitamos comer, en lugar de mirar al cuenco, nos mira a los ojos, esa es una forma de pedirnos permiso, por lo tanto, un buen momento para dejarle comer. 

  • Otro truco es mostrarle que no suponemos ninguna amenaza y que no vamos a quedarnos con su comida. Para ello podemos aprovechar, mientras está comiendo, para darle una golosina que le resulte deliciosa. No es necesario acariciar ni hablar, simplemente agacharnos despacio, ponernos a su lado y ofrecer una chuche. De esta forma, asociará que nuestra presencia conlleva algo positivo. 

  • Establecer un entrenamiento básico desde cachorros, ya que muchos problemas de comportamiento radican en una mala educación desde que son pequeños. Debemos establecer unas normas claras y firmes. A la hora de comer, debemos establecer el momento de “espera” hasta que le damos la orden, debemos evitar que el perro coma con ansiedad y demasiado rápido y, por último, a la más mínima señal de ser un perro agresivo por la comida, actuar y poner medidas para corregirlo. 

La agresividad con la comida es una manifestación de carácter preocupante con la que nos podemos llevar un gran susto en casa. El pronóstico depende de muchos factores, pero tiene especial importancia la edad, por lo que cuanto antes actuemos, mejores resultados obtendremos. 

Finalmente, recuerda consultar con un especialista para no correr situaciones de riesgo, él te ayudará a gestionar el comportamiento de un perro agresivo por comida de un modo seguro.