Noticias :
wamiz-v3_1

TEST: ¿Cuál es tu perro ideal? 🐶

Publicidad

Hongos en perros: tipos, tratamiento y recomendaciones

Hongos en perros advice
© Shutterstock

La infección causada por hongos en el ámbito de la piel, resulta una condición muy contagiosa que puede transmitirse fácilmente entre perros, así como afectar a las personas. El nombre médico que recibe esta enfermedad es dermatofitosis o micosis cutánea, aunque comúnmente se conoce como “tiña”.

Las especies de hongos involucradas son muy numerosas, por lo que, en el siguiente artículo nos centraremos en las tres más habituales y hablaremos sobre cómo tratar hongos en la piel de perros.

Por Rodríguez Paula

Tipos de hongos en la piel de perros

Los géneros de hongos involucrados pueden ser muchos, aunque destacan tres especies principalmente, que son las que nos encontramos con mayor frecuencia. Pueden darse casos de infecciones con otras especies de hongos más raras, por lo que es importante realizar un buen diagnóstico e identificar siempre la especie que está actuando para que el tratamiento sea el adecuado. La característica común de estos seres es que se alimentan de la queratina, presente en la piel de los perros, por lo que dañan toda la superficie cutánea y folículos pilosos (raíz del pelo).

Los tipos de hongos que afectan con mayor frecuencia a los perros son:

  • Microsporum canis. Se trata de un hongo zoófilo, lo que significa que tiene su hábitat sobre los animales y la transmisión ocurre por contacto directo. Esta especie es la que produce zoonosis con mayor frecuencia, es decir, que provoca la enfermedad en personas, contagiadas a partir de una infección en perros. Su crecimiento es muy rápido y la presentación clínica muestra parches alopécicos (sin pelo) por todo el cuerpo del animal.

  • Microsporum gypseum. En este caso, es un hongo geófilo, lo que significa que su hábitat está en el suelo pero puede ocasionar infecciones puntuales sobre los animales. Este hongo provoca inflamación y engrosamiento de la piel en las zonas más distales (patas, orejas, cabeza y cola). Suele aparecer una lesión característica llamada “querion”, nódulos engrosados, de forma redonda y, normalmente, sin pelo que evolucionan a costras gruesas.

  • Trichophyton mentagrophytes. Se trata de un hongo zoófilo, pero con una presentación similar a Microsporum gypseum. Causa engrosamiento de las capas de la piel y formación de querion. También puede desarrollar zoonosis (enfermedad transmitida de perros a personas).

Síntomas de hongos (tiña) en perros

Los síntomas van a variar dependiendo de la especie de hongo que esté afectando. Por esta razón, es muy importante acudir al veterinario para que realice un diagnóstico apropiado e instaure el tratamiento acorde a la clase de tiña que afecte al animal.

Sin embargo, algunos síntomas son similares y nos pueden hacer sospechar de la presencia de hongos en la piel del perro:

  • Picor constante. El perro se rasca y lame las patas con frecuencia. Además puede provocarse heridas por el rascado tan intenso en las zonas laterales del vientre o por detrás de las orejas.

  • Pérdida de pelo. Puede perder pelo de forma generalizada a lo largo del cuerpo. También puede mostrar zonas redondeadas bien delimitadas, sin pelo, que simulan parches.

  • Caspa. Los hongos, de forma secundaria a su alimentación, resecan y erosionan la piel. Se podrá observar caspa y descamaciones por todo el cuerpo del animal.

  • Querion. Como hemos mencionado, se trata de la formación de nódulos prominentes, de piel inflamada y normalmente, desprovistos de pelo.

  • Costras. En casos avanzados, podemos encontrar costras muy gruesas por la zona de las orejas, patas o cara. En ocasiones, desprenden un olor muy desagradable ya que estas costras se colonizan por bacterias oportunistas.

  • Pigmentación de la piel. Algunas zonas pueden oscurecerse debido a esa inflamación y engrosamiento de las capas de la piel.

Cómo tratar hongos en la piel de los perros

Con respecto al tratamiento de la micosis cutánea (tiña), de nuevo resaltamos la importancia del diagnóstico correcto para instaurar el tratamiento oportuno, y para ello, es fundamental la presencia de un profesional veterinario.

El tratamiento dependerá de las lesiones provocadas

Para establecer cómo tratar hongos en la piel de los perros, debemos entender que esto dependerá del avance de las lesiones. El tratamiento puede ser tópico a partir de cremas, pomadas y/o jabones específicos. Estos productos que se aplican directamente sobre la piel, contienen sustancias antifúngicas que detienen la proliferación de los hongos y crean un ambiente inhabitable para estos seres microscópicos.

Por otro lado, si la enfermedad está muy extendida, e incluso tenemos infecciones bacterianas secundarias, será necesario un tratamiento sistémico. Este plan terapéutico consistirá en la administración de antifúngicos (vía inyectable o vía oral) junto con la acción de antibióticos para combatir las bacterias presentes.

Recomendaciones contra los hongos en la piel de los perros

Como hemos visto, los hongos pueden transmitirse a las personas, por lo que es importante la higiene exhaustiva del entorno. Debemos prestar especial atención a las zonas que entren en contacto con el perro (mantas, sofás, alfombras, etc.) y retirarlas del espacio si es necesario.

Otro aspecto a tener en cuenta y que sería recomendable limitar el contacto con el resto de animales de la casa hasta que la infección esté bajo control. Muy importante, evitar el contacto del perro con niños o con personas inmunodeprimidas, ya que son los individuos más vulnerables y pueden contagiarse fácilmente.

Visita a un profesional

En conclusión, los hongos en la piel de perros suponen una enfermedad frecuente pero que se resuelve fácilmente si acudimos a tiempo al veterinario.

Recuerda, este artículo es meramente informativo, y solo un veterinario sabrá realizar el diagnóstico correcto ya que existen otras patologías de la piel que pueden dar una sintomatología similar (un ejemplo de ello sería la sarna en perros) y sería un error no tratarlas como es debido.

Eso sí, haz una visita a tu veterinario ante la mínima sospecha para detener el curso de la infección y así prevenir problemas mayores en un futuro.