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Cómo preparar la llegada de un segundo perro en casa

dos perros en el salon de una casa advice

Dos perros sobre la alfombra del salón

© Shutterstock

Queridos dueños de los perros, ¿estáis realmente listos para adoptar un segundo compañero de 4 patas? ¿Habéis planeado como será la presentación? ¿Creéis tenerlo todo bajo control? Te damos los consejos a tener en cuenta para que la convivencia entre ambos sea perfecta. 

Por Maica Bosch

Publicado el 1/9/20 16:14

¿Cómo preparar la llegada de un segundo perro a casa?

La llegada de un nuevo miembro perruno a la casa tiene que prepararse bien y respetar ciertas reglas para garantizar una buena convivencia entre todos y conseguir que los dos perros sean finalmente amigos.

Una mala presentación pude cambiar por completo la relación entre los dos canes.

La primera regla es, obviamente, asegurarse de que tu mascota sea capaz de aceptar la presencia de otro perro. Esto es una cuestión de carácter ya que todos los perros no son iguales, ni mucho menos.

Si algunos estarán felices de tener un compañero con quien jugar, otros serán agresivos y harán todos lo que esté en su mano para preservar su territorio dentro de casa. 

Por ello, antes de llevar al nuevo miembro de la familia a la casa, consigue que tu perro pase tiempo con otro can, en tu casa si puede ser, para ver cómo se comporta y si parece disgustado o no.

¿Qué segundo perro adoptar?

  • Si quieres adoptar un cachorro, ten en cuenta la edad de este. Además de la importancia de un buen destete, el hecho de que el animal haya pasado varias semanas rodeado de sus hermanos y hermanas aumentará las posibilidades de tener que lidiar con un perro más activo, un perro que no para quieto.
  • Si, por otro lado, eliges dar la bienvenida a un nuevo compañero ya adulto, debes conocer su carácter, saber cómo se comporta y cómo se relaciona con otros animales.
Ten en cuenta que la presencia de un cachorro puede llegar a molestar, en gran medida, a un perro más mayor.

Evita imponer un compañero joven, ágil y nervioso a un perro que ya está bastante mayor y que solo busca estar tranquilo porque no tiene mucha energía. Aunque hay casos y casos porque, como ocurre a veces con las personas, tener a alguien más joven al lado puede hacer que recupere vitalidad.

1. Preparar un perro adulto ante la llegada del nuevo cachorro

perro adulto con cachorro
©Shutterstock

No es ningún secreto que los aromas son de suma importancia para nuestros compañeros caninos. Por eso, antes de dar la bienvenida a un nuevo animal a la casa es recomendable acostumbrar al perro adulto al olor del nuevo compañero.

Por ejemplo, puedes impregnar un tejido o un juguete con el olor del cachorro y llevarlo a casa para que tu perro lo huela y se acostumbre. Así, cuando el cachorro pise la casa, ese olor no le será extraño y tardará menos en aceptarlo.

Además, para evitar que tu perro se sienta abandonado a la hora de la llegada de su nuevo compañero de cuarto, no dudes en darle mimos, más de lo habitual, durante unos días antes de la llegada del nuevo can.

2. ¿Cómo presentar un cachorro a un perro adulto?

Si quieres darle mimos al recién llegado, no lo hagas en presencia del otro perro, seguro que tendrá celos y podría malinterpretarse.

Además, recuerda respetar una cierta jerarquía, por ejemplo, dejando que el perro más mayor sea el primero en comer o el primero al que le pones la correa antes de salir a pasear.

Estas son acciones que los perros interpretarán de una manera clara, el perro adulto estaba antes y por lo tanto el cachorro debe respetarle y esperar su turno.

¿Cómo gestionar los primeros días de convivencia?

perros juntos abrazados
©Shutterstock

Es posible que tu perro acepte rápidamente a su nuevo compañero, pero es mejor no correr riesgos y tratar así de evitar conflictos.

Si es posible, primero separa las áreas en las que los perros comerán de modo que el más pequeño no pueda comer en el cuenco de su amigo más mayor.

Cuidar los territorios de cada can es muy importante para evitar que se enzarcen entre ellos por defender el espacio propio.

En caso de conflicto, debes tratar de no meterte y mantenerte neutral. Mientras no haya peligro de que se hagan daño entre sí, deja que tus perros gruñan, se conozcan el uno al otro, se midan a sí mismos… Eso sí, ¡presta atención! 

Si, a pesar de todos tus esfuerzos, la convivencia no va bien, no dudes en acudir a un veterinario para pedir consejo, o a un educador canino para que te eche una mano. Los educadores caninos son profesionales que entenderán las personalidades de los perros y te asesorarán al respecto.