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Collar eléctrico para perros: por qué no debes utilizarlo según los educadores caninos

perro salchicha con un collar electrico

Perro salchicha con un collar eléctrico

© EvaHeaven2018/Shutterstock

El collar eléctrico, o de descargas, se sigue viendo como una herramienta más dentro del adiestramiento y modificación de conducta canina pero, ¿realmente merecen nuestros perros que los usemos en ellos?

Por Arantxa Tebán Hernández

Publicado el 2/6/21 16:22

Cada día, muchas más personas acuden a profesionales para trabajar las conductas indeseadas que presentan sus perros. Y dentro del adiestramiento y educación canina existen muchos métodos y técnicas, incluyendo los extremos: de lo más amables a los más agresivos.

A continuación, hablamos sobre el collar eléctrico o de descargas. Un producto que se posiciona al extremo más preocupante. 

¿Qué es un collar eléctrico para perros?

El collar eléctrico es un collar de adiestramiento para perros con distintos niveles: desde una ligera vibración hasta descargas eléctricas. Es una herramienta al alcance de toda persona que tenga un perro con problemas y quiera utilizarla. 

Por desgracia, muchos adiestradores los usan y recomiendan como única opción para paliar comportamientos indeseados. 

 ¿Para qué sirve un collar eléctrico para perros?

Los collares eléctricos, también llamados e-collar, se suelen emplear más para modificar conductas que para enseñar, aunque también se usan en ciertas ocasiones para la segunda opción como en el caso de la llamada a través de la vibración en perros sordos.

Cómo funciona el collar eléctrico

Partes de un collar de descargas 

El collar eléctrico se compone de un collar fijo de Nylon o plástico, principalmente, un receptor con dos electrodos metálicos que entran en contacto con la piel del perro y un mando.

¿Cómo se utiliza un collar eléctrico en perros?

Este tipo de collar se puede utilizar de dos maneras:

  • Como castigo positivo (añadiendo una descarga eléctrica).
  • Como refuerzo negativo (avisar al perro de que tendrá una descarga si no obedece).

Existen muchos ejemplos para explicar, de forma práctica, las premisas expuestas sobre estas líneas. Aquí os expongo dos muy claros:

  1. Castigo positivo: queremos modificar una conducta indeseada: nuestro perro come cosas del suelo. Para ello; cada vez que el can se dirija a algo por la calle y tenga intenciones de comerlo se le aplicará una descarga.
  2. Refuerzo negativo: nuestro perro no acude a la llamada en ciertas situaciones y se utiliza el collar como aviso de la siguiente manera: una vez el perro sepa que el collar puede ocasionar molestias o incluso dolor, le avisaremos mediante el pitido incorporado al collar o a través de la vibración de que si no viene, recibirá una descarga. 
Perro con un collar de descargas ©Ursa Major/Shutterstock

Collar para que los perros no se escapen: ¿realidad o mito?

Otro de los nombres de esta herramienta es collar de adiestramiento a distancia. Como hemos visto anteriormente, el collar puede conseguir que el perro acuda a nosotros, y -en este caso concreto- se podría también usar para que no se escape de una distancia que nosotros, como dueños, delimitamos. 

Se puede crear un cerco invisible aplicando un castigo positivo (descarga eléctrica si el perro sobrepasa el límite) o bien avisando de que si no vuelve tendrá consecuencias. 

Es una realidad de que nadie disfruta recibiendo estímulos desagradables, y por desgracia; los perros temen escaparse para evitar la descarga. Aunque esto sucede siempre y cuando el animal no haya entrado en pánico al recibir las descargas. Si eso ocurre, el perro se bloqueará (víctima del miedo) y no atenderá ni las llamadas ni las delimitaciones. 

¿Dónde comprar un collar eléctrico para perros?

Los collares eléctricos los podemos encontrar en cualquier lugar. Desde tiendas de mascotas, tiendas de caza, tiendas de deportes, e incluso en Internet.

En Google, por ejemplo, basta con teclear “collar eléctrico para perros Amazon” y te saldrán una infinidad de diseños, colores, marcas, algunos con más niveles que otros, resistentes o no al agua…

Si nos fijamos en la descripción del producto, el nombre del mismo cambia. Las marcas por cuestiones de márketing denominan a este producto como ''collar de entrenamiento'', algo que no es del todo real pero lo hacen para que no parezca tan agresivo.

 ¿Por qué, bajo ningún concepto, debes comprar un collar eléctrico?

El collar eléctrico funciona inhibiendo conductas a través de la amenaza, molestia y/o dolor, lo que hace que el perro deje de realizarlas o haga más caso a su dueño/a para evitar las consecuencias. 

Eso quiere decir que basamos una modificación de conducta en trabajar los hábitos y comportamientos que nosotros vemos, pero no hay que olvidar que las conductas están impulsadas por emociones y utilizando estas herramientas las pasaremos por alto.

¡GRAVE ERROR! Cuando los perros hacen algo no es porque sí, sino por el impulso de una necesidad. 

Si solo trabajamos la conducta, esa necesidad nunca será cubierta y lo más seguro es que tengamos a un perro con bloqueos:

  • Bloqueos emocionales (el perro no expresará sus emociones por miedo a las consecuencias).
  • Perros con indefensión aprendida (el perro no hará nada por miedo a las consecuencias). 
  • Perros “bomba”. En cuanto el perro se vea liberado de su collar no sólo realizarán la conducta por la cual se les castiga sino que hará más por frustración, necesidad, cúmulo de estrés
Perro con cara de angustia 'presumiendo' de collar eléctrico ©ARENA Creative/Shutterstock

Trucos y alternativas al collar eléctrico 

La mejor forma de modificar una conducta es entendiendo el porqué ocurre. Esto se consigue siendo la fuente de los recursos del perro (comida, paseos, seguridad, aprendizaje…), pasando tiempo de calidad con el animal, creando una comunicación bidireccional, cubriendo sus necesidades y divirtiéndose ambas partes a través de juegos

Con estas propuestas, se puede conseguir lo mismo e incluso más que utilizando los estímulos aversivos propios del collar eléctrico. 

Cada vez somos más los profesionales que optamos por una educación libre de miedos y molestias. Stop Chispazo es una iniciativa impulsada por una organización de educadores caninos españoles que comenzó una campaña contra la venta y uso de collares de este tipo en España.

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