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Qué significa cuando un perro mueve la cola

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© Unsplash

El rabo o la cola, como quieras llamarlo, es un elemento esencial en la anatomía canina. Le sirve para comunicarse y mantener el equilibrio, aunque también tiene otros importantes cometidos. Hoy repasamos cuáles son las funciones reales de esta esencial parte del cuerpo del perro. 

Por Jose Manuel Cano

¿Qué dice el rabo del perro?

Muchas personas tienden a pensar que la cola de su perro es completamente inútil, que solo está ahí para estorbar, que no es estética y que únicamente sirve para arrastrar suciedad. No saben cuánto se equivocan. La cola, al igual que las orejas, es un elemento fundamental de su cuerpo. ¿Por qué si no iban a tenerla? Los seres vivos, dentro de nuestra evolución, tenemos un aspecto anatómico determinado que es como es por una serie de razones. No hay nada insignificante. Todo está ahí por una razón. 

También hay otras personas que reducen y minimizan su importancia. Las reconocerás rápido. Son aquellas que dicen que la cola del perro sólo sirve para demostrar que está contento cuando la mueve. También se equivocan. Es una cuestión mucho más complicada. Cierto es que cuando un perro mueve la cola de un lado al otro puede ser porque está feliz, pero no puede resumirse solamente en eso. Cuando el perro mueve la cola es porque está excitado, y las razones por las que se encuentra en ese estado de agitación pueden ser muy diversas, desde felicidad hasta inseguridad, pasando por miedo o alerta. En cualquier caso, cuando mueve la cola también se ‘estabiliza’ porque equilibra con ella el exceso de energía que tiene su cuerpo ante un determinado estímulo. 

La cola del perro es su herramienta fundamental para expresar emociones. Los perros dan buena cuenta de su estado de ánimo a través de las orejas y la boca, pero fundamentalmente lo logran gracias a su cola. A falta de un mecanismo de comunicación verbal, los perros utilizan el lenguaje corporal para exteriorizar sentimientos. 

“Mi perro mueve mucho la cola"

Del mismo modo, la cola no solo les sirve para comunicarse con los humanos, también es su herramienta de interacción con otros animales y el entorno. La cola transmite señales olorosas. Los perros poseen unas glándulas en la parte del ano que expulsan un olor muy íntimo y particular. Este olor es su sello más personal. Cuando colocan la cola bien alta y en movimiento es cuando mayor cantidad de olor emiten para hacer saber que están ahí. Esto es propio de los perros dominantes. Por contra, cuando la esconden entre las piernas es porque quieren ocultar su rastro olfativo, normalmente por temor a algo o como medida de protección. Suele ocurrir con los perros más temerosos. 

Una vez que ya sabes que el rabo no es insignificante, es hora de conocer las funciones exactas que tiene. Para ello, en Wamiz hemos charlado con un experto en la materia, Felipe Vázquez Montoto, del Centro CatDog, biólogo y veterinario, que nos cuenta algunos de los secretos mejor guardados del lenguaje corporal canino expresado a través de su cola. “El rabo es igual que las orejas en cuanto a importancia comunicativa. El perro muestra su estado de ánimo a través de él y, dependiendo de cómo se encuentre, puede tener muchos significados”, comenta.

Un poco de anatomía

Llegados a este punto, igual te preguntarás: ¿Qué es exactamente la cola o el rabo del perro? Se trata del apéndice más posterior de la columna vertebral y que se extiende más allá del cuerpo. Este apéndice lo componen entre 6 y 23 vértebras móviles, dependiendo del perro, y esas vértebras están recubiertas por una musculatura versátil que, a su vez, tiene varios segmentos capaces de  realizar movimientos. 

Gran parte de la musculatura de la cola está conformada por músculos asociados al recto, el ano y el diafragma pélvico del perro. Entre tres y siete nervios están asociados con estos músculos de la cola.

Las funciones del rabo 

A continuación, las cuatro grandes competencias del rabo canino:

  1. Herramienta de comunicación con humanos: Es su ‘punto fuerte’. Expresan sus emociones a través de él. Más adelante, en un capítulo aparte, analizaremos qué quieren transmitir exactamente con cada movimiento.

  2. Herramienta de comunicación con semejantes y el entorno: Al moverla, la cola se convierte en una especie de ‘ventilador’ que le permite esparcir su olor para que los demás sepan que está ahí.

  3. Equilibrio: La cola es el final de su columna vertebral. Es sumamente necesaria porque es su elemento de estabilización y el perro la necesita para realizar algunas acciones básicas a la hora de ubicarse y girar sobre sí mismo. Si no la tuviera se chocaría con frecuencia. “Le ayuda a equilibrar el cuerpo”, recuerda Vázquez Montoto.

  4.  Orientación: Gracias a la cola también se orientan. Con ella comprueban los espacios por los que se mueven y les sirve para situarse sobre un determinado terreno y calcular sus dimensiones.

Para qué sirve la cola del perro

Además de las funciones básicas y reconocibles en todos los perros a través de la cola, existen ciertas razas que utilizan el rabo para desarrollar funciones más características en comunión a su propia naturaleza. 

Los perros que alcanzan grandes velocidades suelen tener la cola fina y considerablemente larga en proporción al resto de su cuerpo. Esto se debe a que el rabo funciona como contrapeso a la hora de cambiar de dirección y virar durante una carrera a gran velocidad.

La agilidad de estos perros es brutal y se debe precisamente a su cola

Otros perros utilizan la colas como una especie de ‘timón’ a la hora de nadar. Las razas que son criadas específicamente para labores o deportes en el agua con frecuencia tienen colas gruesas, fuertes y muy flexibles que ayudan al perro a moverse con facilidad y a poder realizar distintas maniobras en el agua.

Del mismo modo, algunos perros usan su cola para aislarse térmicamente. Las razas nórdicas y árticas suelen tener colas de pelaje largo y denso. Esto tiene una razón de lo más lógica: cuando se acuestan sobre la nieve o el hielo, usan sus rabos para ‘arroparse’ y protegerse hasta el hocico de las bajas temperaturas.    

¿Por qué los perros mueven la cola?

Cada movimiento de la cola del perro tiene un significado. El perro siempre quiere decir algo y sus mensajes pueden estar destinados a las personas o a sus semejantes cuando se cruza o convive con ellos. Ya sabemos que la cola es su herramienta para socializar. 

Haciendo una paralelismo con los humanos, el rabo del perro equivale a la expresión facial, con el añadido de que también emana feromonas de las glándulas anales, la gran vía de comunicación entre canes. “Es una forma de expresión fundamental”, comenta el veterinario Felipe Vázquez. A continuación, repasamos los movimientos típicos de la cola y su significado: 

  • En círculos: Es su estado de máxima felicidad. Indica empatía, ganas de juego, fiesta…

  • De derecha a izquierda y viceversa: Indica excitación. El perro está agitado por algo, y no siempre tiene que ser por alegría deseo. También puede deberse a inseguridad, miedo, impaciencia o alerta. Aquí es importante identificar el contexto para saber qué quiere decir exactamente el perro.

  • Extendida vertical con total alzamiento: Quiere demostrar autoridad. Lo hace cuando se encuentra con otros perros y es propio de los machos dominantes. “Cuando lo levantan de esa forma quieren demostrar a otros machos que están por allí”, nos apunta Felipe Vázquez.

  • Alzamiento curvado: Indica confianza y autocontrol. Es su forma de saludar de manera amistosa y simpática. El perro simplemente recuerda que está ahí, pero no tiene ningún tipo de mala intención ni pretende imponer nada.

  • Cortos, intermitentes, rápidos y nerviosos: Indica inminencia de ataque. El perro está enfadado y se para atacar. Si sumado a eso tiene las orejas hacia atrás y muestra sus dientes, no dudes y apártate o apártalo del perro o la persona que lo está enfureciendo.

  • Extendida horizontalmente: Indica interés. El perro examina o atiende algo o a alguien que le despierta curiosidad o cierto deseo.

  • Extendida horizontalmente y en tensión: Indica enfrentamiento. Normalmente acompaña este gesto con el pelo erizado. Su atención a lo que le suscita curiosidad o deseo no le gusta y le desagrada por completo. No tiene intención de atacar, pero está dispuesto a defender su terreno y a imponerse. 

  • Baja: Indica tranquilidad, relajación. El animal está en su entorno más conocido, en su espacio de confort, y se siente completamente distendido.

  • Ligeros movimientos laterales con la cola baja: Es inseguridad. El perro está intranquilo y no se fía. 

  • Entre las patas traseras: Miedo, dolor o malestar. El perro está angustiado, hay algo o alguien que le genera ansiedad o temor y lo expresa así. Suele pasarles a los perros miedosos con el entorno o cuando hay ruido de tormenta. “Cuando algo le duele o le asusta baja el rabo”, recuerda Felipe Vázquez. También se asocia a los perros enfermos que evidencian que algo les duele y a cierta sumisión por otro miembro dominante de su manada.

El equilibrio es fundamental

El veterinario Felipe Vázquez hace especial hincapié en el sentido del equilibrio. Más allá de su herramienta comunicativa, tan importante en el desarrollo ‘social’ del perro, el rabo es determinante porque contribuye a mantener su cuerpo balanceado cuando saltan, trepan o caminan por una senda estrecha. 

Los músculos de la cola son vitales porque estabilizan su columna vertebral ya que apoyan en ella la acción de los músculos extensores de la espalda y la grupa, la zona entre los riñones y la cola. 

Nunca hay que cortar la cola de los perros

Los problemas de socialización y comportamiento suelen darse en perros a los que le han mutilado el rabo por simple estética. Si una persona decide amputar esta herramienta del animal está cometiendo un acto de crueldad desproporcionada. Cortar el rabo a un perro equivale a sellar la boca de un humano para siempre.

El perro ya no será el mismo y tendrá graves problemas ante otros perros. Nunca más podrá demostrar sus sentimientos. El perro se volverá invisible y mudo a los ojos de otros perros porque no sabrán si está dominante o sumiso, si quiere saludar o está asustado, si está desafiante o cariñoso… Las personas tampoco podrán saber si acercarse o no al perro con tranquilidad porque no podrá interpretarlo en absoluto. 

Cuando el perro está asustado y mete la cola entre las patas realiza un movimiento muy particular que es fundamental y se constituye como una de las pérdidas más importantes si se le corta el rabo. Cuando se colocan así realizan un movimiento de contención de feromonas -impidiendo su segregación-, por lo que es un acto de máxima ‘intimidad’ del perro. ¿También vas a privarle de eso?

En pos de la estética, muchas personas siguen cortando la cola a sus perros. De hecho, hay razas a las que incluso estamos acostumbrados a ver sin cola, como los Doberman. Esto ocurre porque los humanos hemos decidido imponer un estándar  de belleza a una determinada raza, lo cual suena incluso peor que el acto en sí. Es una auténtica aberración.